Sólo Perú y Chile registrarán un repunte en sus economías este año, que se muestra difícil por el descenso en los precios de los commodities o materias primas y que impactará fuertemente en Argentina, Brasil y Venezuela, previó el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El organismo multilateral proyecta que la economía peruana crecerá 3,8% este año, luego de haberse expandido 2,4% en el 2014.

Asimismo, estima que Chile crecerá 2,7% este año, después de haberse expandido 1,8% el año pasado.

Dinámica diferenciada

A través de su informe regional de perspectivas económicas para el Hemisferio Occidental, lanzado en Santiago de Chile, la dinámica de crecimiento en la región será diferenciada.

“Ello refleja las exposiciones diferenciadas a los mercados mundiales de los productos básicos y otros factores, específicos de cada país”, anotó el FMI.

“A corto plazo las perspectivas siguen siendo bastante tenues para América del Sur, con contracciones en la producción de tres de las economías más grandes como son Argentina, Brasil y Venezuela, según las proyecciones realizadas, y sólo Chile y Perú verán un repunte en el crecimiento”, adelantó.

¿Vientos en contra?

El Perú, junto a Chile y Colombia, enfrentarán vientos en contra por los bajos precios de exportación de los commodities o materias primas, pero sus sólidos fundamentos macroeconómicos proporcionarán “un amortiguador” importante, afirmó el Fondo Monetario.

Refirió que este será el panorama para estas economías integradas financieramente.

Como se sabe, estos países, más México, conforman el bloque económico conocido como la Alianza del Pacífico.

“Chile, Colombia y Perú enfrentan vientos en contra por los bajos precios de exportación de los productos básicos y los recortes relacionados a la inversión empresarial. Sin embargo, los sólidos fundamentos macroeconómicos proporcionan un amortiguador importante”, señaló el FMI.

Mayor expansión fiscal . El FMI pronosticó que el crecimiento en América Latina (AL) y el Caribe se desacelerará en el 2015 por quinto año consecutivo ubicándose en 0.9 por ciento para este año, menor al 1,3% registrado en el 2014.

En ese sentido, el FMI instó a una mayor expansión fiscal en los países de la región para impulsar el crecimiento, así como tipos de cambio flexibles, los que, a entender el organismo internacional, pueden desempeñar un papel fundamental para facilitar la adaptación a las condiciones externas más difíciles.

“En particular, las monedas más débiles ayudan a reorientar la demanda hacia la salida de la producción nacional, lo que reduce el déficit externo”, explicó.

De igual modo, pidió a los responsables políticos de la región a garantizar unas finanzas públicas sanas, sobre todo ante los riesgos del que el crecimiento continúe a la baja.

“Una prioridad clave para los gobiernos es abordar viejos problemas estructurales para aumentar la inversión, productividad y crecimiento potencial. Las mejoras en los entornos empresariales, infraestructura y educación ayudarán a fomentar economías más diversificadas, resilientes y prósperas”, aseguró el FMI.