El Fondo Monetario Internacional (FMI) sugirió al gobierno impulsar ajustes de salaries “moderados” en la próxima ronda de Negociación Colectiva, que en gran medida comenzará a negociarse desde mediados de este año e involucra a 117 subgrupos de actividad (51,3% del total). Para el organismo, eso ayudará a converger la inflación al rango meta de 4% a 6% que tiene el Banco Central, y podrá mitigar los problemas de competitividad que golpean a la industria, aunque admite que esto último, por ahora, no es algo “generalizado”.

El FMI divulgó su informe sobre la coyuntura y perspectiva de la economía local en el marco del mecanismo de consulta del artículo IV. El mismo sostiene que la perspectiva para la economía uruguaya en el mediano plazo es “positiva” aunque aún enfrenta riesgos, sobre todo si el país recibe un shock externo severo producto de una probable agudización de la crisis internacional. Uno de los temas en los que se detuvo especialmente el FMI y marcó como aspecto a corregir es la indexación de los salarios y y evolución a futuro.

De acuerdo al documento, incrementos salariales “prudentes” son esenciales para “garantizar” la competitividad teniendo en cuenta que se trata de convenios a más de un año. El organismo sostiene que el Ejecutivo debería contar con una “postura clara” dado que es quien tiene un papel decisivo en la negociación tripartita entre trabajadores y empresarios. Apoyó además los esfuerzos del gobierno por aprobar pautas de ajustes que tomen en cuenta la productividad por sector, aunque reconoce que es difícil de poner en la práctica en todos los sectores. Esa visión coincide con la del ministro de Economía, Fernando Lorenzo, quien sostuvo que no están dadas las condiciones para que los salarios se negocien sobre variables de productividad. Asimismo, el FMI recomendó como importante que los acuerdos salariales sean “flexibles” para atender una eventual recesión económica.

El organismo alertó que un crecimiento “excesivo de los salarios” en los próximos años” podría impulsar el consumo privado, disparar la inflación y provocar una mayor apreciación del tipo de cambio. “La consiguiente pérdida de competitividad podría afectar las exportaciones y las perspectivas de crecimiento, aumentando el riesgo de un aterrizaje forzoso”, alerta.

De todas formas, considera que para converger la inflación al rango meta, las autoridades del equipo económico deben atacar “varios frentes”. Si bien sostiene que se necesitaría un mayor endurecimineto de la política monetaria, debe tenerse en cuenta la evolución de la actividad y sus riesgos. Con una inflación elevada, se “limitan las posibilidades” de flexibilización monetaria en tiempos de crisis. En ese sentido, añade que “hay margen” para una contención más firme del gasto fiscal y para alcanzar el objetivo de reducir la deuda pública bruta al 45% del PIB para 2015.

A juicio del Fondo, la política fiscal podría sustentar mejor a la política monetaria en el corto plazo. En este contexto, plantea que una postura “neutra” en materia de gasto sería “apropiada” dado el ciclo económico, pero incluso debería “considerarse” una postura “contracíclica” en caso de ser necesaria. El Ministerio de Economía ya adelantó que la próxima Rendición de Cuentas que comenzará a discutirse este mes, será “austera” y que “no hay espacio” para elevar el gasto, más allá de las partidas comprometidas para la Universidad Tecnológica (UTEC). El FMI comparte que el mayor déficit fiscal de 2012 obedeció a factores extraordinarios, aunque alerta que también se dio una “aumento sustancial” del gasto real.

Alerta por el vecino
El principal riesgo externo que enfrenta la economía uruguaya proviene de los efectos secundarios de una crisis en Argentina, transmitidos a través de las exportaciones, el turismo de cara a la próxima temporada y la inversión en el sector inmobiliario. Por otro lado, un empeoramiento de las perspectivas de crecimiento en Europa afectaría las exportaciones de Uruguay, incluso a través de efectos indirectos sobre los términos de intercambio con los socios regionales. En la misma, línea una desaceleración más grande que la proyectada en China impactaría sobre los precios de los commodities que le vende Uruguay. No obstante, el FMI reconoce que el país se encuentra en “buena posición” para hacer frente a shocks externos producto de su alto nivel de liquidez.

Como puntos positivos valora un sistema financiero líquido y sólido, la inexistencia de un crédito generalizado y burbujas inmobiliarias, y un manejo hábil de la deuda pública.