Dubai. El acuerdo alcanzado con Irlanda para enfrentar su crisis de deuda tardará en calmar las turbulencias en los mercados, pero el país volvería a crecer en el corto plazo, dijo este martes el subdirector gerente del FMI.

La extensión del plazo dentro de la Unión Europea para que Irlanda reduzca su déficit es un paso positivo, aunque Dublín aun enfrenta el desafío de estabilizar su sistema financiero.

Habría sido irreal esperar que una serie de anuncios durante el fin de semana iban a revertir por completo el impulso del mercado. Tomará cierto tiempo para revertir este impulso, incluso en las mejores circunstancias". John Lipsky, sudirector gerente de FMI.

"No sólo es una cuestión de mostrar que los bancos cuentan con capital adecuado. Hay que mostrar que tienen un acceso adecuado al financiamiento", dijo a Reuters Insider John Lipsky.

"Las autoridades europeas han anunciado que una nueva ronda de pruebas de solvencia revisará los desafíos de financiamiento, además de examinar los temas de capital. Y esto podría producir respuestas distintas sobre las entidades de respaldo que podrían ser necesarias para asegurar la confianza en la estabilidad de los sistemas bancarios", señaló.

La UE aprobó el domingo un rescate financiero para Irlanda por 85.000 millones de euros (US$115.000 millones) y definió un sistema permanente para resolver la crisis de deuda de Europa, en el cual los inversionistas podrían compartir parte del costo de cualquier reestructuración en el futuro.

"No va a ser fácil, pero esperamos que el crecimiento resurja en el corto plazo si se adoptan con éxito las medidas adecuadas", afirmó en el marco de la conferencia del Foro Económico Mundial en Dubai.

La Comisión Europea estimó este lunes que el Producto Interno Bruto de Irlanda crecería 0,9% en 2011, casi la mitad del nivel previsto por el Gobierno algunas semanas atrás, y una fracción del 3,25% estimado originalmente por Dublín.

Los ministros de Finanzas de los 16 países de la zona euro, ansiosos por evitar un contagio de los problemas a Portugal y España, apoyaron de manera unánime el paquete de préstamos de emergencia para ayudar a Dublín a hacer frente a las deudas de sus bancos y zanjar su profundo déficit fiscal.

"Habría sido irreal esperar que una serie de anuncios durante el fin de semana iban a revertir por completo el impulso del mercado. Tomará cierto tiempo para revertir este impulso, incluso en las mejores circunstancias", dijo Lipsky.

Cerca de 35.000 millones de rescate fueron destinados a ayudar a Irlanda a reestructurar su sistema bancario, de los cuales habrá una inyección de capital inmediata de 10.000 millones de euros, y el resto será destinado a un fondo de contingencia.

"Los participantes del mercado serán escépticos al comienzo, ellos querrán ver el desempeño de las medidas económicas y el desembolso del dinero", dijo Lipsky.

El resto de los préstamos de emergencia, que según Dublín fueron otorgados a una tasa de interés promedio del 5,8%, ayudarán a cubrir el agujero que generaron los bancos en las finanzas públicas.

"El desafío para Irlanda es estabilizar el sistema financiero, estabilizar la situación financiera, dar confianza en la sostenibilidad del entorno económico por cierto tiempo", comentó.