El Fondo Monetario Internacional (FMI) pronosticó un crecimiento de 4% para 2015 en Paraguay, ligeramente por debajo del 4,3% de 2014, debido al declive de la producción eléctrica y la debilidad de su vecino Brasil.

"La actividad económica en Paraguay se ha ralentizado desde el récord de 2013 (cuando creció un 14,7%), pero se mantiene fuerte", indicó el Fondo en su revisión anual de la economía, conocido como "Artículo IV".

Dentro de la región, Paraguay sigue siendo una de las economías "más dinámicas", aunque está enfrentando el final de un prolongado periodo de "condiciones externas extraordinariamente benignas", como los bajos costes de financiación y los altos precios de las materias primas.

La inflación se espera que cierre 2015 en el 4,5%, algo por encima del 4,2% del pasado año.

El Fondo consideró que la política monetaria de Paraguay está adecuadamente "calibrada", después del reciente ajuste que elevó los tipos de interés 125 puntos básicos, hasta el 6,75%.

Como elementos positivos para este año, los técnicos de la institución liderada por Christine Lagarde vislumbraron los riesgos al alza derivados de un aumento en la generación eléctrica, la reducción de la factura petrolera por los bajos precios del crudo y el lanzamiento de nuevos proyectos de infraestructura.

Asimismo, el FMI alabó las reformas adoptadas por el gobierno de Asunción para encarar "debilidades estructurales".

Entre ellas, citó la reforma fiscal que ha permitido elevar notablemente la recaudación de impuestos, y la ley de "libertad de información" que potenciará la transparencia gubernamental.

Estas cuestiones son fundamentales para mejorar los servicios públicos, la calidad institucional y el estado de derecho.

Lamentó, sin embargo, que la Ley de Responsabilidad Fiscal propuesta para garantizar la prudencia fiscal y evitar el excesivo endeudamiento no haya sido cumplida en la elaboración de los presupuestos de 2015, lo que resta credibilidad a los compromisos de disciplina fiscal.