Madrid. La tecnología y las ciencias de la vida son los sectores preferidos de inversión de los fondos soberanos en los últimos dos años. Sectores habituales como el inmobiliario o las infraestructuras, pierden peso relativo. Esta es una de las principales conclusiones del Informe Fondos Soberanos 2019, elaborado por IE University en colaboración con ICEX-Invest in Spain.

Destacan las inversiones disruptivas en biotecnología, software, fintech o datos. Las empresas que prestan servicios de movilidad urbana o de comercio electrónico también son objeto de inversión preferente.

Cuatro industrias tradicionales se cuelan en la parte baja del top 10: el inmobiliario logístico (muy vinculado al auge del consumo digital), la alimentación, el inmobiliario de oficinas premium y el hospitalario.

Las inversiones de los fondos en este periodo muestran dosis de cambio en un contexto habitual de continuidad. Los destinos geográficos de las inversiones mantienen a Estados Unidos, China e India en el podio.

Las inversiones de los fondos en este periodo muestran dosis de cambio en un contexto habitual de continuidad. Los destinos geográficos de las inversiones mantienen a Estados Unidos, China e India en el podio.

Sin embargo, esta aparente inercia no lo es tanto: las inversiones en Estados Unidos las lideran fondos establecidos en países con fuertes relaciones bilaterales mientras se observa una caída de las inversiones de los soberanos chinos, en un periodo marcado por la guerra comercial.

Fondos soberanos ponen el foco en la biotecnología y activos verdes. Los fondos soberanos muestran además un interés excepcional por la biotecnología, que se convierte en un nuevo campo de batalla entre China y Estados Unidos por atraer inversión soberana y asegurar la victoria en esta particular carrera.

El potencial de desarrollo económico asociado, la búsqueda de soluciones a problemas de largo plazo (envejecimiento, enfermedades ligadas a la urbanización y nuevas formas de alimentación) y la necesidad de capital paciente, convierten a las empresas de biotecnología en un nicho privilegiado de inversión soberana.

Además, el Informe muestra la reacción de los fondos ante malos resultados financieros, como los observados globalmente en 2018, y la presentación de resultados acorde con su filosofía de inversión de largo plazo. En este sentido, el Informe muestra que los fondos, que tienen mandatos diferentes (estabilización, ahorro, desarrollo), también obtienen retornos muy diferentes.

El Informe incluye el análisis detallado de la inversión soberana en Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). El gap de inversión estimado por organismos internacionales muestra la necesidad de nuevas fuentes de financiación.

 

Los fondos soberanos invirtieron en “activos verdes” ligados a ODS de energía no contaminante y de acción por el clima, al menos US$15.800 millones en el periodo analizado. Una cifra aún baja en comparación con sus activos totales (0,2%) pero creciente con relación a la actividad inversora (11%).

“En ICEX-Invest in Spain somos conscientes de que conocer la estrategia de los grandes inversores internacionales, como los fondos soberanos, ayuda al posicionamiento de España como destino de inversión. No podemos ignorar una industria que cuenta con más de 90 fondos públicos o público privados, en más de 50 países, y unos activos de US$8,3 billones”, explica María Peña.

“Los fondos soberanos son actores clave para la inversión en biotecnología: un nicho cada vez más destacado, con ciclos de investigación y maduración largos que requieren capital paciente; los fondos soberanos jugarán un papel clave en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible: infraestructura y energía sostenibles, nuevas formas de vida urbana, alimentación, consumo o transporte, requieren mucho capital, que los fondos soberanos pueden aportar”, explica Javier Capapé, director del Sovereign Wealth Research del IE Center for the Governance of Change y editor del Informe.