Davos (Suiza). El Foro Económico Mundial de Davos se inaugura este miércoles con una agenda que refleja la complejidad de las preocupaciones mundiales, que van desde el anémico crecimiento económico, particularmente en Europa, al gran desafío de la inclusión social y la multiplicación de las crisis.

La naturaleza geopolítica que han adquirido esas crisis, como la de Ucrania y las que tienen lugar en Oriente Medio -debido a los conflictos en Irak y Siria, y sus graves repercusiones en el resto de los países de la región- serán uno de los ejes de los próximos cuatro días de debates entre líderes llegados de 140 países.

Al celebrar su 45º edición, el Foro de Davos ha conseguido nuevamente elaborar un programa capaz de atraer a líderes mundiales, políticos de primer nivel, premios Nobel, directivos de las firmas más importantes, líderes empresariales, emprendedores destacados y representantes religiosos.

La amplitud del programa y la complejidad de los debates reflejan bien el título elegido para esta edición, "El nuevo contexto global", que arrastra las incertidumbres del pasado reciente y plantea nuevos desafíos, como el de la expansión del yihadismo, por una parte, y el auge cada vez más visible de los movimientos nacionalistas y xenófobos, de la otra.

"Un nuevo contexto global, con un mundo multipolar en el que está ocurriendo una nueva revolución tecnológica que cambiará la vida social y las condiciones económicas", ha dicho el presidente y fundador del Foro, Klaus Schwab.

Como consecuencia de lo ocurrido en París, las medidas de seguridad en torno al Centro de Convenciones de Davos, donde tienen lugar las reuniones del Foro, han sido reforzadas, aunque los responsables de la policía local han asegurado que no hay indicios de amenaza concreta.

El Foro de Davos rompe, además, su propio récord este año, al haber registrado la inscripción por primera vez de más de 2.500 participantes, lo que los organizadores atribuyen a la oportunidad que ofrece para el diálogo entre quienes tienen poder de decisión.

Es así que desde principios de los años setenta, el Foro se ha convertido en un lugar en el que los "poderosos" pueden encontrarse en una atmósfera que incita no sólo a la reflexión, sino también a encuentros informales, pero que pueden terminar adquiriendo la mayor importancia.

Se afirma que en Davos no se toman decisiones, pero que es en esta localidad -conocida estación de esquí suiza- donde surgen las primeras ideas y se formulan las recetas, como resultado de los intercambios entre los mayores actores de la esfera pública y privada.

El Foro de Davos ha sido también escenario de situaciones históricas, como fue la salida de China al exterior, después de décadas de ostracismo, o el apretón de manos entre el líder palestino Yaser Arafat y el líder israelí Shimón Peres.

Muy esperada será la intervención del presidente de Francia, François Hollande, a dos semanas de los atentados de París, así como la que tiene previsto la canciller alemana, Angela Merkel, en cuyo país ha surgido con fuerza el movimiento xenófobo Pegida, que dice combatir la islamización de Occidente.

Como consecuencia de lo ocurrido en París, las medidas de seguridad en torno al Centro de Convenciones de Davos, donde tienen lugar las reuniones del Foro, han sido reforzadas, aunque los responsables de la policía local han asegurado que no hay indicios de amenaza concreta.

El riesgo más evidente es el de terroristas aislados motivados por el yihad o quienes les emulan.

Es así que Davos se ha transformado ya en una verdadera fortaleza y así permanecerá hasta el fin de semana, con controles por sus dos vías de acceso, mientras que su espacio aéreo sólo puede ser sobrevolado con autorización.

La zona aérea bajo vigilancia es de 48 kilómetros a la redonda de Davos.

Todo ello para recibir y garantizar la seguridad, entre otros, de los numerosos gobernantes que viajarán a esta localidad desde todo el mundo.

Así, del mundo árabe estarán el nuevo presidente de Túnez, Béji Caid Esbessi; el de Egipto, Abdel Fattah al Sissi, y el rey de Jordania, Abdullah II Ibn Al Hussein, entre muchos otros.

La delegación china estará encabezada por su primer ministro Li Keqiang, además que numerosos ministros de países del sudeste asiático.

El Foro también propone una multitud de temas fuera del ámbito político y económico, y una de las ofertas que hace este año a sus asistentes es empezar el día con una charla sobre la "Concienciación a través de la meditación", a las 08.00 de la mañana.

Por su parte, un reconocido fotógrafo del National Geographic ofrece llevar a quienes asistan a su charla por un viaje por las profundidades del océano, así como un interesante debate sobre cómo mantener los océanos saludables, que estará moderado por el príncipe Alberto de Mónaco.