Atenas. Grecia ha aceptado que no puede evitar renegociar su deuda, dijo un funcionario de alto rango de la Comisión Europea según fue citado este martes por un diario griego, mientras los temores del mercado ante tal medida persisten a pesar de los desmentidos de Atenas.

Los mercados financieros están cada vez más convencidos de que Grecia tendrá que renegociar los términos de su deuda pública, reconociendo que su economía no puede crecer al ritmo necesario para cumplir con una carga que aumentaría hasta el 160% de la producción nacional.

"El gobierno griego se ha dado cuenta de que no hay otra manera y ha aceptado una renegociación de deuda ligera", dijo el diario Eleftherotypia, citando a un funcionario de alto rango de la Comisión Europea que habló bajo condición de anonimato.

Los ministros griegos han rechazado en público de manera consistente que el gobierno esté considerando tal medida.

Una solución para evitar la renegociación sería que Grecia reciba préstamos adicionales de la UE y el FMI, pero esto es poco probable, dijo el funcionario al diario.

Grecia consiguió 110.000 millones de euros en fondos de emergencia de sus socios de la zona euro y el FMI en mayo pasado para cubrir los vencimientos de bonos y la escasez de presupuesto hasta el 2013 bajo la condición de que redujera su déficit e implementara reformas económicas.

"Con diferenciales tan altos y con una deuda de cerca de 1,5 veces el PIB (anual), creo que es un asunto de tiempo el que ocurra una renegociación ligera", dijo el funcionario, según fue citado.

El diferencial de rendimiento para el bono de Gobierno griego a 10 años frente al bund alemán -la prima que el mercado cobra a Grecia por los préstamos- ha crecido hasta un récord de 1.134 puntos básicos.

Los comentarios del funcionario reiteran un reporte del diario alemán Die Welt en la noche del lunes, que citó a un ministro griego no identificado diciendo que es sólo cosa de tiempo antes de que el país recurra a una renegociación de la deuda.

"El problema ya no es si renegociamos, sino sólo cuándo", dijo el ministro, según lo citó Die Welt.

Sin embargo, funcionarios de la UE y el BCE han rechazado en público de forma continua el escenario de una renegociación, apuntando al impacto negativo que la medida tendría en los mercados, bancos y fondos de pensión.

Juergen Stark, miembro de la directiva del Banco Central Europeo, rechazó la idea de que los países endeudados de la zona euro renegocien su deuda, diciendo que "no solucionaría el problema, sino lo contrario".