Cannes. Los líderes del G20 intentarán ver más allá del drama griego que ha remecido a su reunión anual y buscarán acordar medidas que convenzan a los mercados de que el riesgo de un mayor contagio en la zona euro puede ser controlado.

Los delegados que se reúnen en la ciudad turística de Cannes para dos días de negociaciones que buscan enviar un mensaje de calma a los mercados, se hallaron presenciando la lucha de la zona euro por controlar uno de sus mayores incendios hasta el momento, luego de que Grecia puso en duda un acuerdo de rescate y pareció al borde de abandonar el euro.

Este viernes, los jefes de Estado de las 20 mayores economías mundiales se concentrarán en formas de aumentar los recursos del FMI y construir un muro cortafuegos financiero para proteger a los países periféricos vulnerables de la zona euro, como Italia y España, de una posible cesación de pagos de Grecia.

"No creo que el mercado tenga confianza en el apalancamiento del FEEF, así que digo que la zona euro necesita crear un cortafuegos financiero y mejorar medidas concretas", dijo el ministro de Finanzas de Japón, Jun Azumi, después de una cena de trabajo con sus homólogos.

Un funcionario español dijo a Reuters que la atención de las negociaciones de la zona euro había sido acelerar y fortalecer las medidas de contención, incluidas mayores líneas de crédito para los estados periféricos.

Otras fuentes del G-20 dijeron que las negociaciones sobre recursos del FMI buscan repetir los fondos del NAB (New Agreements to Borrow), que vencen el próximo año, y la inyección de miles de millones de dólares a la economía mundial a través de asignaciones de sus derechos especiales de giro (SDR).

Algunas fuentes dijeron que los países de la zona euro estaban discutiendo juntar sus nuevas asignaciones para aumentar los recursos.

"Todo depende de Sarkozy, de con cuánta fuerza presione", dijo una fuente.

Los analistas ya están observando a Italia como un caso de prueba para el paquete anticrisis acordado en Bruselas la semana pasada, ya que el futuro de Grecia en la zona euro posiblemente será decidido el viernes en una moción de confianza sobre el primer ministro George Papandreou.

"Italia tiene la clave de la crisis de deuda de la zona euro", dijo el analista de BNP Paribas Luigi Speranza en una nota en la noche del jueves. "Los acontecimientos en Italia son una prueba crucial para la credibilidad del marco anticrisis establecido por la UE", agregó.

Las preocupaciones de que Italia, la tercera mayor economía de la zona euro y el mayor mercado de bonos gubernamentales, pueda seguir el camino de Grecia y necesite de un rescate si no se adoptan medidas rápido están aumentando.

El primer ministro Silvio Berlusconi, cuyo control del poder se ve cada vez más frágil, ha prometido que realizará reformas profundas, equilibrará el presupuesto en el 2013 y recortará la deuda pública -que llega a un 120 por ciento del PIB-, pero hay dudas sobre su compromiso.

Una cláusula en un borrador del comunicado de la cumbre de Cannes, obtenido por Reuters, muestra que Italia sólo estará obligada a "acercar" su presupuesto al equilibrio en el 2013 como parte de un paquete de compromisos económicos que buscan reducir los desequilibrios económicos.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, los líderes de la UE, el FMI y el BCE presionaron a Berlusconi en Cannes para que fije plazos para las medidas sobre empleos, pensiones y privatizaciones en las que no logró el apoyo de su gabinete antes de dirigirse a la cumbre.