Washington. Los precios al consumidor estadounidense anotaron en febrero su mayor alza en 10 meses debido a un repunte en el costo de la gasolina, pero hubo pocas señales de que las presiones de inflación subyacente se estén acumulando, mostró este viernes un informe del gobierno.

El Departamento de Trabajo dijo que el Indice de Precios al Consumidor subió un 0,4% el mes pasado tras un avance del 0,2% en enero. El dato estuvo en línea con las expectativas de los economistas. La gasolina representó más del 80% del alza del índice en febrero.

Excluyendo los precios de los alimentos y la energía, el índice subyacente subió un 0,1% en febrero tras un avance del 0,2% en enero. Para esta categoría los analistas esperaban un alza del 0,2%.

Los precios de los bonos del Tesoro permanecieron entre estables y en baja tras el dato, mientras que el dólar cayó contra el euro y redujo su avance frente al yen.

La Reserva Federal (FED) dijo el martes que la reciente alza del precio de la gasolina impulsaría la inflación de manera temporal. En el mediano plazo, la inflación se ubicaría en o por debajo de la meta del 2%, estima la FED.

Si bien la FED reiteró su promesa de dejar la tasa de interés estable en cerca de cero al menos hasta fines del 2014, no dio señales de que vaya a lanzar un nuevo plan de estímulo monetario.

En febrero, la inflación general fue impulsada por un alza del 6% en el precio de la gasolina, el mayor aumento desde diciembre del 2010 y muy superior al incremento del 0,9% registrado en enero.

Aunque el alza del precio de la gasolina es un golpe a los bolsillos de los consumidores, hasta ahora no ha causado una caída del consumo, en parte gracias a la mejoría del mercado laboral, pese a que los datos de este viernes mostraron que los salarios no consiguen seguirle el ritmo a la inflación.

Las ganancias semanales promedio, ajustadas por inflación, cayeron un 0,3% el mes pasado tras haber bajado un 0,1% en enero, dijo el Departamento de Trabajo.

En comparación con febrero del año pasado, las ganancias semanales retrocedieron un 0,4% luego de caer un 0,5% en enero.

El alivio para los hogares vino por el lado de los alimentos, cuyos precios permanecieron estables tras subir un 0,2% el mes anterior.

En general, los precios al consumidor subieron un 2,9% en los 12 meses a febrero, el mismo ritmo que en enero.

La inflación subyacente se vio contenida por una caída del 0,9% en el precio de la ropa, la mayor baja desde julio del 2006. También hubo descensos en el precio de los cigarrillos, de los pasajes aéreos y de los autos usados.

En contraste, los precios de los vehículos nuevos subieron un 0,6% tras permanecer planos en enero. Este aumento reflejaría la fuerte demanda por autos.

Mientras los costos de la vivienda permanecieron firmes, los precios de los alquileres subieron un 0,1%, la mitad del incremento visto en enero. Los arriendos han subido en respuesta a la creciente demanda para alquilar, conforme los estadounidenses reducen sus aspiraciones a ser propietarios en medio de una caída en los precios de las casas.

En el año terminado en febrero, el índice subyacente de precios al consumidor subió un 2,2% tras aumentar un 2,3% en enero y siguió repuntando tras haber tocado en octubre un mínimo histórico del 0,6%.