Washington. El gasto del consumidor en Estados Unidos subió modestamente en diciembre debido a que los ingresos de los hogares no se elevaron por primera vez en nueve meses, lo que sugiere que la mayor economía del mundo se habría frenado en el cuarto trimestre tras crecer con fuerza en el período previo.

El Departamento de Comercio dijo que el gasto del consumidor, que responde por más de dos tercios de la actividad económica en Estados Unidos, subió un 0,2% tras aumentar un 0,4% en octubre. Ajustado por inflación, el gasto del consumidor se elevó un 0,1% el mes pasado tras un avance similar en octubre.

Sin embargo, esta moderación en el gasto del consumidor probablemente sea temporal, tomando en consideración un mercado laboral que está cerca del empleo pleno y una confianza del consumidor en máximos de ciclo.

Aún así, el modesto avance del consumo del mes pasado tras la divulgación de unas cifras débiles de producción industrial e inicios de construcciones de viviendas en noviembre implica que las estimaciones del producto interno bruto (PIB) del cuarto trimestre, actualmente en cerca de un 2,6%, podrían reducirse.

En tanto, los ingresos personales se mantuvieron sin cambios tras subir un 0,5% en octubre. Los salarios y compensaciones bajaron un 0,1%. Como el gasto del consumidor superó a los ingresos, los ahorros cayeron a US$780.900 millones, el nivel más bajo desde mayo de 2015.

En otro informe, el Departamento de Comercio dijo que la economía creció a una tasa anual de 3,5% en el tercer trimestre en vez del ritmo informado previamente de 3,2%. Fue la tasa más veloz desde el tercer trimestre de 2014 y se registró después del anémico ritmo de 1,4% del segundo trimestre.

El dólar se depreciaba frente a una cesta de monedas, mientras que los bonos del Tesoro y las acciones de Wall Street caían.

El menor gasto del consumidor el mes pasado contuvo a la inflación. El índice de precios de gastos de consumo personal (PCE, por su sigla en inglés), excluyendo alimentos y energía, se mantuvo sin cambios tras elevarse un 0,1% en octubre. Eso hizo que el incremento interanual del índice PCE subyacente fuera de 1,6%, el menor desde julio.

El PCE subyacente es la medición de inflación preferida por la Reserva Federal y se ubica debajo de su meta de 2%.

En tanto, los ingresos personales se mantuvieron sin cambios tras subir un 0,5% en octubre. Los salarios y compensaciones bajaron un 0,1%. Como el gasto del consumidor superó a los ingresos, los ahorros cayeron a US$780.900 millones, el nivel más bajo desde mayo de 2015, desde US$809.100 millones en octubre.

En un tercer reporte, el Departamento de Comercio dijo que los pedidos de bienes de capital fuera del sector defensa y excluyendo a los aviones, un indicador seguido de cerca sobre planes de gastos de las empresas, subieron un 0,9% tras avanzar un 0,2% en octubre.

Los economistas prevén que el gasto de las empresas repunte en 2017, impulsado en parte por lo que se percibe como unas políticas favorables a los negocios del presidente electo Donald Trump.

Trump ha prometido que reducirá los impuestos, retirará algunas regulaciones y aumentará el gasto en infraestructura.

En un cuarto informe, el Departamento del Trabajo mostró que el número de estadounidenses que presentaron solicitudes iniciales de subsidios estatales por desempleo subieron en 21.000, a una cifra desestacionalizada de 275.000, en la semana que terminó el 17 de diciembre, el nivel más alto desde junio.

Ese dato suele ser volátil en esta época del año. El promedio móvil de cuatro semanas de los pedidos, considerados como una mejor medición de las tendencias del mercado laboral debido a que elimina la volatilidad semanal, aumentó en 6.000 la semana pasada, a una cifra de 263.750.