El gasto público en educación en China llegó a 2,2 billones de yuanes (US$357.000 millones) en 2012, o el 4% del producto interior bruto (PIB) del país, anunció hoy miércoles el Ministerio de Hacienda.

De la cifra total, 378.100 millones de yuanes (US$60.912 millones) provinieron del presupuesto del gobierno central, cifra que supone un incremento del 15,7% interanual, y el resto lo aportaron los gobiernos locales, según un comunicado de la cartera.

China está en proceso de cambiar su modelo de crecimiento hacia uno en el que la educación tenga una mayor relevancia, y el año pasado destinó mayores recursos a las escuelas rurales, así como las ubicadas en zonas remotas y pobres.

En 2012, el país gastó 86.540 millones de yuanes (US$13.941 millones) de su presupuesto central en apoyar la educación obligatoria de nueve años en las zonas rurales.

Con este dinero se costearon las matrículas y los libros de texto de 120 millones de estudiantes rurales. Además, se concedieron subvenciones a 13,33 millones de alumnos procedentes de familias con escasos recursos para hacer frente a los gastos en los internados en las regiones del centro y oeste del país.

El gobierno central ofreció asimismo un subsidio por valor de 15.050 millones de yuanes para mejorar la nutrición de los estudiantes de las escuelas primarias y secundarias de las áreas rurales.

También se destinó una partida de 4.660 millones de yuanes para ayudar a 4,91 millones de alumnos a entrar en la escuela secundaria de segundo ciclo cuando ellos terminaron la educación obligatoria de nueve años.

En un esfuerzo por apoyar la educación superior, el gobierno central concedió becas por valor de 16.200 millones de yuanes a 5,61 millones de estudiantes.

Originalmente, China había planeado aumentar el presupuesto en educación hasta el 4% del PIB para finales del año 2000, pero el objetivo no se pudo cumplir hasta el año pasado.