Buenos Aires. El gobierno de Argentina oficializó este miércoles su decisión de tener más presencia en los directorios de compañías en las que tiene participación accionaria a través del administrador estatal de pensiones, una medida que le dará más injerencia en las grandes empresas.

Mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia publicado en el Boletín Oficial, el gobierno de la presidenta Cristina Fernández anuló una norma anterior que limitaba a un 5% la representación de la administradora de pensiones en los directorios de las empresas, independiente de su participación accionaria.

"Una aplicación literal de la referida limitación no resulta compatible con una armoniosa integración normativa", indica el decreto.

"En la especie, el conflicto de intereses que el régimen derogado procuraba excluir resulta inexistente, atento el carácter tuitivo que asume el Estado Nacional respecto de las inversiones destinadas a garantizar las prestaciones propias de la seguridad social", agrega la norma.

El ente estatal que administra el sistema de la seguridad social, Anses, posee acciones en 42 sociedades, entre ellas el Banco Macro, la segunda mayor entidad financiera privada de capitales locales, la operadora Telecom Argentina, el gigante siderúrgico Siderar y el conglomerado Pampa Energía.

Las participaciones accionarias fueron heredadas por Anses en octubre del 2008, cuando Argentina nacionalizó el sistema de jubilaciones privadas y Fernández dispuso que las inversiones accionarias que tenía el conjunto de administradoras de fondos de pensiones privadas pasaran a la órbita estatal.

Las extintas administradoras privadas de fondos de jubilación no intervenían en los directorios de las sociedades en las que participaban.

Al anunciar la decisión en la noche de este martes, el ministro de Economía, Amado Boudou, dijo que con la medida "se recupera el derecho como accionista del Anses que tiene en todas las empresas".