Buenos Aires. El ministro de Planificación, Julio De Vido, será el encargado de manejar los casi US$30.000 millones destinados, entre otros temas a dar vida a obras públicas e incluyen usinas en Santa Cruz, más aviones para Aerolíneas Argentina, mejoramiento de gasoductos y compra de trenes chinos.

La medida fue decretada por la presidenta Cristina Fernández y ha generado una fuerte oposición pues los pagos de estos dineros recaerán en los próximos gobiernos y más aún porque se trata de un año de elecciones.

Y no sólo eso ya que el decreto en la práctica prorrogó el presupuesto del año pasado y entregó facultades de ampliar los gastos e inversiones, y adicionalmente
permite contratar endeudamiento en varios ejercicios fiscales a partir de 2012.

De acuerdo al diario El Clarín, los "montos adicionales que según del decreto 2054/2010 pasarán por las manos de De Vido junto con las partidas presupuestarias específicas de su área son los siguientes: manejará unos US$ 1.500 millones provenientes de Letras del Tesoro que se usarán como garantías para las adquisiciones de combustibles líquidos y gaseosos, la importación de energía eléctrica y las compras de aeronaves, componentes extranjeros y bienes de capital para obras públicas".

Junto a ello se encuentra la autorización para contraer una deuda de US$7.599 millones destinada a dar vida al Programa de Inversiones Prioritarias.

De Vido administrará también unos US$18.180 millones con el fin de asegurar el financiamiento de las grandes obras y la compra de equipamientos. Y no sólo eso puesa además tendrá a su cargo las operaciones de crédito por US$2.500 millones que el Poder Ejecutivo formalizará con el BNDES Brasil para la compra de aviones a Embraer y la realización de obras públicas adjudicadas a empresas brasileñas.