Buenos Aires. El ministro de Economía argentino, Axel Kicillof, dijo este viernes que el levantamiento parcial de las restricciones a la compra de dólares busca "dar certidumbre" tras una brusca depreciación del peso que el funcionario atribuyó a ataques especulativos de la empresa petrolera Shell.

Kicillof destacó que en la depreciación del peso de los dos últimos días, en los que perdió más del 11% de su valor frente al dólar, "se vio que hay intereses muy fuertes atentando contra el proyecto económico".

"Ayer, sorpresivamente, (el dólar) estaba en 7,20 y hubo un pedido de compra de dólares por 8,40, y después se determinó que quien había pedido iba a pagar 8,70, que todos sabemos que fue Shell", dijo el ministro, en acusación directa a la empresa petrolera estadounidense.

"Querían un dólar a 13 pesos, y de esa forma ayer mismo tuvimos ese ataque especulativo muy fuerte", añadió.

"No estamos hablando de pequeños ahorristas sino que estamos hablando del sector que también dijo que los depósitos eran intangibles y se quedó con la plata de la gente, y ha generado con cotizaciones paralelas negocios formidables", disparó el titular del Palacio de Hacienda.

El dólar llegó a cotizarse este jueves a 8,40 pesos por unidad, pero la inyección de US$100 millones del Banco Central (BCRA) redujo la subida y la divisa estadounidense cerró en 7,95 pesos, 8,54% menos que el día anterior, cuando ya había caído 3,47%.

A la apertura del mercado cambiario, el dólar oficial volvió a subir este viernes 15 centavos más y cotizó a 8,10 pesos para la venta en su primera salida al mercado tras conocerse el levantamiento parcial del "cepo al dólar".

El jefe de Gabinete argentino, Jorge Capitanich, anunció a primera hora que a partir del lunes se autorizará la compra de dólares para ahorrar con un recargo del 20 por ciento de su valor y en función de los ingresos del comprador.

No se permitirá "que vaya alguien, no diga de dónde lo sacó y compre dos millones de dólares por mes", advirtió Kicillof.

El anuncio del gobierno llegó en una semana de bruscas devaluaciones en la que el peso argentino sufrió las dos mayores depreciaciones en un día desde la crisis de 2002 y acumuló una caída de más del 11% en las dos últimas jornadas.

En el mercado negro de divisas, que floreció tras la implantación del cepo al dólar en octubre de 2011, la divisa estadounidense venía también marcando récords desde principio de año por el aumento de la demanda en el actual periodo vacacional y las operaciones especulativas.

En la jornada de ayer, el denominado "dolar blue" del mercado paralelo cerró a 13 pesos para la venta y el gobierno ordenó el allanamiento de varias casas de cambio sospechosas de participar en el mercado informal de divisas para frenar la escalada.

Durante la mañana de este viernes, según medios locales, el dólar paralelo registra una tendencia descendente y se vende casi un peso por debajo del valor de el jueves.