Buenos Aires. El ministro de Producción y Trabajo de Argentina, Dante Sica, afirmó este lunes que la recesión que enfrenta el país será "más corta que las anteriores" y abogó por entrar a un "período de mayor calma" para que el gobierno pueda desplegar su política económica.

En declaraciones a la prensa en la Casa Rosada, sede del gobierno argentino en Buenos Aires, Sica se refirió a la volatilidad en los mercados y a la depreciación del peso, la moneda nacional, frente al dólar, hechos que afectaron la marcha de la economía durante los últimos meses, especialmente en agosto.

"Es una semana importante, estamos cerrando la discusión del Presupuesto (para 2019), que se va a elevar (ante la Cámara de Diputados) el fin de semana, el día 15, hay que ver cómo evoluciona el mercado. Tenemos expectativas de que podamos ir entrando en un período de mayor calma, que nos permita de alguna manera dar mayor flexibilidad a lo que es la política que venimos llevando adelante, pero todavía es muy temprano como para poder vaticinar cómo va a terminar" la situación, dijo el funcionario.

Sica agregó que el gobierno argentino estima que la recesión "va a ser más corta que las anteriores".

"Tenemos que seguir monitoreando, seguir viendo cómo es el comportamiento tanto del consumo interno como de las exportaciones para poder determinar cuánto va ser el impacto final, sobre todo en temas de actividad", agregó Sica.

"El reacomodamiento de precios relativos (producto de un dólar más caro frente al peso), que si bien impacta en el corto (plazo), genera una demanda importante desde el punto de vista de posibilidades de exportación", señaló Sica.

"Tenemos que seguir monitoreando, seguir viendo cómo es el comportamiento tanto del consumo interno como de las exportaciones para poder determinar cuánto va ser el impacto final, sobre todo en temas de actividad", agregó.

La última semana de agosto el peso se depreció un 21% frente al dólar, con una caída acumulada de un 34% ese mes y de un 100% en los primeros ocho meses del año, hecho que generó volatilidad en el mercado financiero local e impactó en el precio de los productos de venta al público, con una inflación estimada en 6% para septiembre y 44% para todo 2018 por analistas locales.

Este lunes pasado, el presidente Mauricio Macri se dirigió al país y, tras advertir sobre las consecuencias del déficit fiscal crónico de Argentina, anunció la reducción del gabinete a 10 ministerios (de 19 carteras) como señal de austeridad y dispuso la aplicación de un nuevo "derecho de exportación transitorio" que coloca impuestos al sector exportador de productos primarios e industrializados para recaudar más recursos e incorporarlos al fisco.

En paralelo, el ministro de Economía de Argentina, Nicolás Dujovne, inició conversaciones en Washington, Estados Unidos, con el directorio del FMI para pedir el adelanto de nuevos desembolsos crediticios que forman parte de un auxilio financiero por valor de US$50.000 millones acordado en junio pasado.

Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la economía argentina se contraerá 0,3% este año, luego de un crecimiento de 2,9% en 2017.