Buenos Aires. El gobierno argentino volvió a negar este miércoles la posibilidad de que el país entre en suspensión de pagos técnica si no se alcanza un acuerdo con los fondos especuladores litigantes en Nueva York antes del día 30, y rechazó los pronósticos que vaticinan un futuro económico negro si finalmente se diera la suspensión de pagos.

"Argentina funciona independientemente de la extorsión de grupos minoritarios de acreedores, de las agencias de calificación de riesgo. Argentina sigue andando, para seguir estimulando la actividad económica", sostuvo el jefe de Gabinete del Ejecutivo de Cristina Fernández, Jorge Capitanich, en su habitual rueda de prensa.

Capitanich se refirió a la decisión del juez neoyorquino Thomas Griesa que el martes rechazó dictar una medida cautelar que desbloquee el pago a los bonistas de deuda reestructurada.

Para desbloquear ese dinero, girado a tiempo por Argentina pero bloqueado por la orden de "pari passu" o pago simultáneo dictada por Griesa, el magistrado exige que Argentina llegue a un acuerdo con los fondos especuladores para pagar US$1.500 millones antes del 30 de julio, fecha tope para el pago.

"El default es no pagar y Argentina paga. El dinero depositado pertenece a los bonistas del canje y el juez debe dejar cobrar a sus legítimos dueños. No hay ninguna duda de que Argentina ha cumplido sus obligaciones. La responsabilidad le compete al juez Griesa para instrumentar las transferencias correspondientes", señaló el jefe de Gabinete.

Capitanich confirmó que una comitiva argentina se reunirá este jueves con Daniel Pollack, el abogado designado como mediador por Griesa, con el objetivo de insistir en la voluntad del país de cumplir con los pagos de la deuda, pero "dentro de los términos de las leyes nacionales".

Incidió en la "racionalidad" de lo que plantea Argentina y en que "siempre tenemos la vía del diálogo" en el marco de las "restricciones que tiene Argentina desde el punto de vista legal, y de absoluta racionalidad y lógica".

Capitanich hizo hincapié en que "pese a la extorsión de grupos minoritarios de acreedores el país "anda, camina" y sigue trabajando para que siga siendo así a través de diversos programas sociales y de financiación para "revitalizar el consumo interno" y "acuerdos estratégicos con naciones" para incrementar exportaciones.

Añadió que Argentina estimula la actividad económica a nivel interno a través de la revitalización del consumo y a nivel externo con "acuerdos estratégicos" con otros países, como el caso de China.

Además, rechazó los pronósticos pesimistas de la oposición y de "grupos mediáticos concentrados" sobre el futuro para la economía del país si la suspensión de pagos llegara a hacerse efectivo.

"Existe manipulación permanente respecto a esta cuestión. Los fondos buitre tienen enorme cantidad de dinero y compran voluntades en el Congreso de Estados Unidos, en el sistema político argentino, en todos lados", dijo.

El jefe de Gabinete del Ejecutivo argentino reconoció que "los días sucesivos son cada vez más complejos" y que "este mes ha sido arduo".

"Han existido 900 embargos (solicitados por acreedores) 133 aún permanecen, forman parte de una estrategia. La vida continúa", concluyó.