Brasilia. El ministro brasileño de Hacienda, Eduardo Guardia, descartó este martes crear subsidios para reducir el precio de la gasolina y reiteró que en cualquier medida para el sector de combustibles se mantendrá la responsabilidad fiscal.

     El ministro hizo referencia a las especulaciones de que el gobierno extendería a la gasolina un compromiso semejante al concedido para poner fin al paro de camioneros, a quienes garantizó una reducción de 0,46 reales (US$0,12) en el precio del diésel por 60 días.

     Guardia participó este martes en el seminario "Diálogo Público-Financiamiento de Estados y Municipios: Desafíos para un nuevo Pacto Federativo", organizado por el Tribunal de Cuentas de la Unión.

     "Cuando anunciamos la solución al problema del diésel, fuimos absolutamente claros que no hay espacio fiscal para ese tipo de cosas (subsidios para reducir el precio de la gasolina) en este momento", enfatizó Guardia.

El Ministerio de Minas y Energía anunció la creación de un grupo de trabajo compuesto por técnicos de los ministerios de Hacienda y Minas y Energía, además de la Agencia Nacional del Petróleo, para crear una política que amortigüe los precios de los combustibles al consumidor.

     Sobre la definición de una política de amortiguamiento de las fluctuaciones del precio del petróleo, Guardia dijo que es necesario debatir el tema respetando las reglas de la Ley de Responsabilidad Fiscal.

     Según el ministro, se analiza la posibilidad de un impuesto como amortiguador de las fluctuaciones del precio, es decir, un sistema flexible de tributos que puede oscilar de acuerdo con la variación del precio del petróleo en el mercado internacional.

    Guardia añadió que el uso de un impuesto regulatorio puede generar problemas legales en función de la Ley de Responsabilidad Fiscal.

     "Todo tiene que ser discutido con mucha calma, mirando a Petrobras, los intereses de los consumidores y las restricciones impuestas por la situación fiscal", indicó.

     El Ministerio de Minas y Energía anunció la creación de un grupo de trabajo compuesto por técnicos de los ministerios de Hacienda y Minas y Energía, además de la Agencia Nacional del Petróleo, para crear una política que amortigüe los precios de los combustibles al consumidor.

     El presidente brasileño, Michel Temer, decidió aplazar la discusión, aún sin fecha definida, a pesar de las fuertes presiones.

     La política de Petrobras de trasladar diariamente las fluctuaciones del petróleo en el mercado internacional al precio de los combustibles en el mercado interno provocó una severa crisis, la cual llevó a la dimisión, la semana pasada, del presidente de la estatal petrolera, Pedro Parente.

     Parente fue sustituido por Ivan Monteiro, quien ocupaba la Dirección Financiera de Petrobras.

     Al asumir el cargo, Monteiro reafirmó que se mantendrá la política de precios de la petrolera, pero dijo que se buscarán soluciones para dar mayor previsibilidad a los consumidores.