Sao Paulo. El gobierno brasileño está considerando inyectar dinero al banco estatal de desarrollo Bndes por quinto año consecutivo, para ayudarlo a combatir una posible escasez de crédito de largo plazo en la economía, dijo el secretario del Tesoro, Arno Augustin, en una entrevista a un diario publicada este martes.

El Tesoro nacional, que es el mayor accionista del estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), probablemente inyecte menos que los 55.000 millones de reales (US$31.000 millones) que comprometió en el 2011, declaró Augustin al periódico Valor Económico.

Probablemente se tomará una decisión tras el fin de las discusiones sobre posibles ajustes al presupuesto federal de este año, añadió.

El Gobierno brasileño ha inyectado alrededor de 283.000 millones de reales (US$158.000M) al BNDES desde el comienzo de la crisis financiera global a fines del 2008 por preocupaciones de que una restricción en los mercados crediticios provoque escasez de crédito a las empresas en la mayor economía de Latinoamérica.

Los críticos de esa política afirman que las crecientes inyecciones de capital en el BNDES han estancado los préstamos de los bancos privados.

Augustin dijo que una inyección de capital más pequeña este año debería ayudar a "crear las condiciones para que el sector privado siga financiando la inversión a largo plazo en Brasil".

El Tesoro espera transferir los 10.000 millones de reales remanentes del plan de capital del año pasado a fin de mes, explicó Augustin a Valor.

La última transferencia fue realizada alrededor de diciembre, "lo que dio al BNDES un importante colchón", añadió.

El BNDES es considerado como la principal fuente de crédito a largo plazo para empresas en Brasil.

Según el artículo de Valor, funcionarios del Gobierno están presionando por una nueva ronda de capitalización en el BNDES citando "la aparente dificultad" que enfrentan los bancos comerciales al ofrecer nuevos créditos.

El Tesoro obtendrá el financiamiento necesario para la capitalización del BNDES vendiendo nueva deuda, sostuvo el diario.

Un portavoz del BNDES, con sede en Río de Janeiro, declinó comentar sobre el artículo de Valor al ser consultado por Reuters. Una portavoz del Ministerio de Hacienda en Brasilia no pudo ser contactada de inmediato para comentar la información.