Sao Paulo. La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, podría acordar un aumento del salario mínimo mayor al que habían ofrecido previamente funcionarios del gobierno, informó este miércoles el periódico local Folha de S. Paulo.

Sin embargo, posteriormente esperaría reducir posibles alzas salariales en el 2012, añadió Folha.

Funcionarios del gobierno dijeron recientemente que el salario mínimo mensual en la mayor economía de Latinoamérica podría fijarse en 545 reales (US$330) desde 510 reales en el 2010, pero Rousseff podría apuntar a los 550 reales, sostuvo el periódico, sin decir cómo obtuvo la información.

No obstante, Folha de S. Paulo dijo que el alza contemplada a 550 reales implicaría un menor aumento del salario mínimo en el 2012, desde el punto de vista de las autoridades.

El gobierno de Brasil dijo que no tenía comentarios sobre el reporte.

El secretario general de la Presidencia, Gilberto Carvalho, tenía programado reunirse con representantes sindicales la tarde del miércoles.

Cualquier alza del salario mínimo superior a 545 reales probablemente también resultaría en mayores recortes en otras partes del presupuesto, en la medida en que Brasil intenta retirar estímulos fiscales en una economía donde la inflación está por sobre el centro de meta del Banco Central, agregó el diario.

El Gobierno de Rousseff, en el poder desde hace menos de un mes, ha prometido recortes presupuestarios sustanciales para ayudar a enfriar la economía sin tener que subir aún más la tasa de interés.

Se espera una propuesta para esos recortes presupuestarios en febrero.