Brasilia. El Ministerio de Hacienda de Brasil redujo este lunes su previsión de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en 2017 de 1,6 a 1% por ciento, al tiempo que ajustó su proyección de contracción económica de 3 a 3,5%.

La revisión refleja las dificultades que enfrenta la economía brasileña para iniciar una recuperación, después de una disminución del PIB de 3,8% el año pasado.

De acuerdo con el secretario de Política Económica del Ministerio de Hacienda, Fabio Kanczuk, las nuevas proyecciones del gobierno están en línea con la visión del mercado financiero.

"Lo que realmente causó esta recesión es una caída de la confianza por cuestiones fiscales. El empresario se retrae la inversión. Lo más importante que tenemos que resolver es la cuestión fiscal. Es el centro de todo", explicó.

Para el próximo año, el gobierno propuso un déficit primario de hasta 139.000 millones de reales (US$41.500 millones), la segunda mayor brecha fiscal de la serie histórica.

Ese valor, sin embargo, se calculó al tomar como referencia una expectativa de crecimiento del 1,6% del PIB en 2017.

Kanczuk se negó a hacer una proyección sobre la recaudación de 2017, la cual se dará a conocer al final del primer trimestre del próximo año.

El gobierno redujo también de 4,8 a 4,7% la proyección de inflación para el próximo año, apenas por encima del centro de la meta oficial, que es de 4,5% con 1,5 punto porcentual de tolerancia.

Para este año, la previsión de inflación se redujo de 7,2 a 6,8%.