Brasilia. El Gobierno Central de Brasil reportó este jueves un déficit presupuestario primario de 7.224 millones de reales (US$2.040 millones) en julio, el tercero consecutivo y en momentos en que Brasilia intenta conseguir nuevos ingresos.

Las cuentas del Gobierno Central consideran a los ministerios, el Banco Central y la seguridad social.

La cifras de julio son las peores para el mes y siguen a un déficit primario de 8.200 millones de reales (US$2.265 millones) en junio, según datos publicados por el Tesoro.

Una fuerte baja de los ingresos tributarios ha llevado a la presidenta Dilma Rousseff a recortar las metas de superávit del sector público para este año y los dos siguientes.

En el año hasta julio, el Gobierno central ha acumulado un déficit de 9.050 millones de reales (US$2.500 millones), dijo el Tesoro.

El objetivo de superávit del Gobierno central se recortó a 5.800 millones de reales, o el equivalente a un 0,1% del Producto Interno Bruto, desde 55.300 millones de reales.

Muchos economistas creen que el Gobierno no cumplirá con su nueva meta porque el bajón económico ha sido más profundo de lo que la mayoría esperaba