Santiago. El Gobierno chileno anunció este viernes un recorte de gastos en el sector público por US$4.600 millones para el período 2018-2021, en un intento por estabilizar el incremento de la deuda y enfrentar compromisos sin financiamiento heredados de la administración anterior.

A mediados de marzo, el ministro de Hacienda Felipe Larraín, había anticipado que impulsaría un plan de austeridad y reasignaciones para acotar el aumento de las erogaciones previstas para este año tras recibir un deterioro fiscal mayor al esperado del Gobierno anterior.

El jefe de las finanzas públicas dijo que el plan de mayor austeridad implicará una rebaja de gastos por US$1.150 millones anuales, equivalente a un 1,6% del presupuesto de la nación aprobado para este año.

"Estas medidas continúan en la senda de la responsabilidad fiscal y transparencia (...). Con éste concluimos nuestro plan de austeridad inicial", dijo Larraín a periodistas en una conferencia de prensa.

"Estas medidas continúan en la senda de la responsabilidad fiscal y transparencia (...). Con éste concluimos nuestro plan de austeridad inicial", dijo Larraín a periodistas en una conferencia de prensa.

Austeridad I. La iniciativa anunciada este viernes se suma al instructivo de austeridad para compañías del Estado entregado por el ministro de Hacienda hace poco menos de un mes, que fue dado en línea con el ajuste fiscal de US$500 millones anunciado una semana antes.

Codelco, EFE, Correos de Chile y Metro son parte de las firmas que se verían afectadas por dicho ajuste.

Los recortes apuntarán a viáticos, viajes, planificación, flotas de vehículos, honorarios y el uso de infraestructura que no sea del Estado, entre otros, según Larraín.

Piñera, que asumió hace menos de dos meses, recibió una economía con un débil crecimiento y un déficit fiscal efectivo del 2,8% en 2017, lo que ha llevado a impulsar planes de mayor control fiscal.

* Con información de Reuters y Biobio.cl