Santiago. El ministro de Hacienda, Felipe Larraín, junto a Alfredo Moreno, titular de Desarrollo Social, anunciaron hoy la reducción de gasto fiscal, en lo que es el primer recorte que comunica el actual gobierno de Sebastián Piñera para el sector público.

Con esto, el Estado espera ahorrar US$122 millones anuales (73 mil millones de pesos), por 4 años, alcanzando casi US$500 millones en total (300 mil millones de pesos).

Larraín precisó que esto no afectará de ninguna manera a los ciudadanos, ya que es específico para funcionarios públicos.

En primer lugar, se ahorrará en publicidad y difusión del aparato público, permitiendo sólo gastar en las informaciones más importantes; evitando suscripciones a medios que no sean necesarias.

En tanto, los viajes dentro del país serán siempre en clase económica y los internacionales serán también en esta clase; sólo titulares y jefes de servicio irán en ejecutiva.

Además, las memorias y otros documentos deberán ser guardados sólo de forma digital para ahorrar costos.

En total, eso significará un ahorro de US$9 millones.

En segundo lugar, los protocolos, ceremonias y celebraciones también verán reducciones en sus presupuestos; se reducirá un 30% y la fiesta anual de cada institución tendrá un tope de gasto máximo de 20 mil pesos por persona.

Un ahorro de US$7 millones significará lo anterior.

Además, las contrataciones a honorarios, que se han visto incrementadas últimamente, tendrán nuevas limitaciones no especificadas, lo cual significará un ahorro de 33 millones de dólares.

Junto a esto, el arriendo infraestructura adicional al de cada servicio deberá ser evitado, sólo permitiéndolo en excepciones, significando un ahorro de 9 millones de dólares.

Luego anunció que el uso de vehículos y la adquisición de estos en el sector público se verá restringida. Permitiendo renovaciones sólo cada 8 años.

“Sí, habrán vehículos más viejo”, bromeó, afirmando que sólo los jefes de servicio y titulares podrán utilizar vehículos fiscales.

Lo anterior significará un ahorro de US$19 millones.

Por otra parte, habrá una reducción del 20% en horas extraordinarias y se permitirán sólo para tareas impostergables; significando un ahorro de 12 millones de dólares.

Finalmente, anunció un estricto control de viáticos y en los viajes de funcionarios públicos; comisiones de servicio y comitivas.

Las anteriores deberán ser aplicadas sólo cuando sean requeridas para el funcionamiento de la institución en particular.

En tanto, las comitivas, acompañantes, sólo se permitirán en ministros y el Presidente de la República; con un máximo de 2 personas por cada una.

En tanto, los viajes dentro del país serán siempre en clase económica y los internacionales serán también en esta clase; sólo titulares y jefes de servicio irán en ejecutiva.

Además, las comisiones de viaje deberán ser planificadas, con 20 días de anticipación, para lograr menores costos. En total, este ítem ahorrará US$33 millones.

Una reducción necesaria. El ministro Larraín también tuvo tiempo para explicar las razones detrás de este recorte para el sector público.

“Nosotros nos hemos encontrado con un déficit fiscal que aumentó (…) Fue un error (del gobierno anterior)”, señaló.

“Se dobló la deuda pública en 2 años (…) No se puede continuar a ese ritmo (…) Es un deber (realizar el recorte)”, explicó.

Larraín precisó que durante los últimos dos años el déficit fiscal había aumentado en US$1.100 millones, y que el gasto en los mismos items, en los que van a ahorrar, aumentó un 30% durante la gestión de Michelle Bachelet.

Por lo mismo, calificó como necesario el recorte, pero insistió en que no afectará a la gente.

“Esta no es una austeridad que va a afectar a la gente. Al revés, es algo que vamos a ver nosotros en el sector público”, concluyó.