Un crecimiento en torno al 3,6 % prevé el Gobierno para la economía chilena en 2015, según el proyecto de presupuesto fiscal elaborado para el próximo año, que contempla una expansión del gasto fiscal del 9,8 %, informó este miércoles el ministro de Hacienda, Alberto Arenas.

"Con la información que tenemos, que coincide con la información que hay en el mercado (...), y en base al impulso extraordinario que estamos haciendo con el presupuesto 2015, es que estamos proyectando una economía que crecerá en torno al 3,6 %", dijo el ministro.

Arenas detalló el contenido del proyecto de presupuesto enviado a trámite el martes al Congreso y que considera un monto total de unos US$62.000 millones, unos 5.500 millones más que en 2014, de los cuales al menos 2.300 provendrán de la reforma tributaria recién promulgada que eleva los impuestos a las empresas.

También recalcó que el rol contracíclico del presupuesto se traducirá en un fuerte aumento, del 27,5 % en la inversión pública, equivalente a unos US$6.900 millones, cifra que constituye la mayor alza desde la década de 1990.

"Vamos a poner todo el esfuerzo fiscal en reactivar la economía. Una política fiscal expansiva es absolutamente consistente con el momento económico que estamos viviendo. Todas las condiciones están dadas en Chile para que la economía se dinamice", dijo Arenas.

La economía chilena enfrenta una fase de bajo dinamismo y se estima que este año el producto se expandirá en torno a 2,0 % por una baja en la inversión y una caída en el precio internacional del cobre, su principal exportación.

Según los cálculos del Gobierno, el alza en la inversión, que se concretaría en nuevas obras públicas, viviendas y construcción de hospitales y centros de salud, permitiría crear 139.000 empleos, unos 30.000 más que los que generados en el último año.

Arenas sostuvo que esos recursos serán un complemento para la inversión privada, lo que permitirá dinamizar la economía y generar más ocupación.

En cuanto al balance fiscal, Arenas indicó que el próximo año cerrará con un déficit efectivo de 1,9 % del PIB, pero aseguró que hacía fines del Gobierno, en 2018, se convergerá en un equilibrio de las cuentas públicas.

El proyecto de ley propone que los recursos destinados a educación crezcan 10,2 % en relación al presupuesto de 2014, y consideran la construcción de más de 800 salas cuna y 660 jardines infantiles, además de reparar y mejorar la infraestructura de las escuelas públicas.

También se incrementará la cobertura de becas hasta el 70 % de los estudiantes de educación superior provenientes de las familias más vulnerables.

El proyecto propone elevar en 85 % los dineros destinados a inversión pública en salud, llegando a US$1.000 millones. Con esos recursos en 2015 se construirán 37 centros de salud familiar, 50 centros comunitarios de salud, y 38 nuevos servicios de atención primaria de alta resolución.

El 68 % del presupuesto se destinará a gasto social, financiando bonos especiales para los sectores más desposeídos, ampliando la cantidad de subsidios y la construcción de nuevos proyectos de vivienda, entre otras iniciativas.

Arenas dijo que este presupuesto financia en forma responsable el programa del Gobierno de la presidente Michelle Bachelet, entre cuyos ejes principales se encuentra una mayor equidad social.

También aseguró que por la situación que enfrenta actualmente la economía es esencial incurrir en un mayor gasto fiscal.

"En momentos en que la economía está desacelerada y en que tenemos tasas de crecimiento más lentas es cuando se necesita una política fiscal contracíclica y esto lo podemos hacer porque tenemos una sólida posición fiscal", afirmó.