La Habana. Cuba busca inculcar una "cultura tributaria" en su población, dijo este jueves una funcionaria, poco antes de que decenas de miles de cubanos ingresen al sector privado y deban pagar impuestos por primera vez en sus vidas.

El presidente Raúl Castro se dispone a triplicar desde este mes el tamaño del diminuto sector privado para absorber parte de los 500.000 empleados públicos que serán despedidos en los próximos seis meses para reducir los costos del Estado.

La Oficina Nacional de la Administración Tributaria (ONAT) cobrará impuestos sobre los ingresos, las ventas y también la contratación de mano de obra, además de una contribución a la seguridad social.

"Estamos desarrollando un fuerte proceso de capacitación y de preparación de nuestro personal para que esté a tono con lo que nos ha pedido el país: que la población adquiera una cultura tributaria y una conciencia tributaria para que paguen a tiempo sus tributos", dijo la jefa de la ONAT, Yolanda Alvarez, a la emisora estatal Radio Rebelde.

La funcionaria no dio detalles sobre la carga tributaria con la que Cuba gravará a los nuevos pequeños empresarios, que serían unos 250.000 según un documento del gobernante Partido Comunista filtrado a los medios.

Alvarez precisó que la ONAT fijaría una "cuota mínima" mensual sobre los ingresos personales para cada una de las 178 actividades que serán autorizadas.

Sonia Fernández, directora jurídica de la ONAT, dijo a Radio Rebelde que los pequeños empresarios que contraten mano de obra, una novedad en Cuba, deberán pagar impuestos por un 25% de los salarios de sus empleados.

La directora de la ONAT dijo que la Oficina estaba haciendo hincapié en la preparación ética de su personal.

"Cada trabajador de la administración tributaria tiene que tener la ética, la profesionalidad, la honradez y la exigencia para que actúe con transparencia y pueda exigir con moral lo que tenemos que exigir en la ley", dijo Alvarez.

Cuba autorizó los pequeños negocios en respuesta a la crisis pos soviética de la década de 1990, pero congeló la emisión de licencias apenas se recuperó la economía.

Actualmente hay 143.000 pequeños empresarios sobrevivientes de aquella reforma.