La Habana. Cuba, fustigada por una crisis de liquidez, deberá gastar más de US$308 millones por encima de lo previsto en el 2011 para importar alimentos debido al alza de los precios en el mercado mundial, informó este viernes un medio local.

El presidente de la estatal agencia importadora de alimentos (Alimport), Igor Montero Brito, dijo al diario oficial Granma que el país deberá gastar un 25% más de lo proyectado para importar la misma cantidad de productos básicos como trigo, maíz, harina de soya, leche y aceite que importó el año pasado.

"Ante la nueva tendencia alcista del precio de los alimentos, habrá que gastar un 25% más de los recursos inicialmente destinados", dijo Granma citando a Montero Brito.

Funcionarios cubanos dijeron a fines del 2010 que la importación de alimentos continuaría siendo un fuerte lastre para la contraída economía de la isla, que había previsto desembolsar unos US$1.600 millones en el 2011.

"Se calcula en un monto adicional de más de US$308 millones, respecto a lo que teníamos planificado para este año", agregó el diario.

Cuba importa alrededor de dos tercios de lo que consume, lo que ha afectado en los últimos años la balanza de cuenta corriente de la isla en medio de problemas de liquidez.

Para revertir la crisis, el presidente Raúl Castro promueve unas 300 reformas económicas que incluyen la expansión del sector privado, mayor autonomía a las empresas estatales, el incremento de la inversión extranjera y una amplia reestructuración del sector agrícola, clave para su gobierno.

El funcionario de Alimport dijo a Granma que el país tiene contratado el 90% de los alimentos que espera importar, un paso que "aminora" otra eventual alza de precios en el mercado mundial.

Según Montero Brito, Cuba también está aprovechando las herramientas que ofrece el mercado para hacer frente a las fluctuaciones de precios, entre ellas "operaciones financieras de compras a futuro".

La economía cubana ha estado por años bajo presión, debido, en parte, al embargo comercial que ha aplicado Washington por décadas y una mala administración.

Un congreso del gobernante Partido Comunista que comienza el sábado deberá aprobar las reformas económicas impulsadas por Castro, entre ellas la reducción gradual de más de medio millón de empleos estatales y el recorte de subsidios, pero manteniendo servicios básicos gratuitos como la educación y la salud.

La más profunda reforma hasta ahora ha sido en el sector agrícola, donde Castro descentralizó la toma de decisiones, está pagando más a los productores por las cosechas y permitiendo que vendan libremente parte de sus cosechas.

También entregó tierras en usufructo para impulsar la producción de alimentos y reducir las importaciones.

Su plan de reformas incluye la eliminación gradual de la libreta de abastecimiento, un mecanismo de distribución de una pequeña canasta básica de alimentos a precios subsidiados que fue implantada en la década de 1960.