La Habana. Cuba ha entregado más de 80.000 permisos para ejercer el trabajo por cuenta propia como parte de un plan del gobierno que busca ampliar el sector privado y hacer más eficiente su sistema socialista, dijo este jueves un analista local.

El gobierno de Raúl Castro comenzó a emitir en octubre unas 250.000 licencias para abrir pequeños negocios. La medida busca absorber a parte de los 500.000 empleados estatales que serán despedidos en los próximos meses para reducir el rol del Estado en la economía doméstica.

"En estos momentos la cantidad de licencias otorgadas debe estar por encima de 80.000", dijo a la televisión estatal Ariel Terrero, un periodista experto en temas económicos.

Según Terrero, el 68% de las licencias han sido otorgadas a personas que no tenían vínculo laboral o que ejercían el autoempleo de forma ilegal. El resto de los permisos han sido concedidos a jubilados y trabajadores estatales.

El analista dijo que a partir de febrero deberán comenzar a solicitar permisos para el trabajo por cuenta propia los empleados públicos cuyos puestos están siendo eliminados.

Según cálculos oficiales, unos 1,8 millones de cubanos pasarían al trabajo por cuenta propia en los próximos cinco años, triplicando el sector privado tras la introducción de un grupo de reformas para reanimar la frágil economía local.

Pero Terrero aclaró este jueves que el trabajo por cuenta propia no es "una varita mágica" que pueda resolver las fallas de la economía cubana, que incluye la baja productividad y la necesidad de desarrollar las fuerzas productivas.

"La clave del desarrollo de la economía cubana va a seguir descansando en las empresas, del tipo que sea, pero empresas, el trabajo colectivo e incluso de una alternativa que está por venir que son las pequeñas y medianas empresas privadas y sobre todo las cooperativas", agregó el analista.

El presidente cubano ha dicho que la expansión del sector privado es irreversible y forma parte de las transformaciones económicas impostergables para garantizar la supervivencia del sistema socialista que encabezó su hermano Fidel Castro hace medio siglo.

Los cubanos están debatiendo en centros de trabajo, escuelas y barrios una hoja de ruta sobre las futuras medidas que deberán ser aprobadas en un congreso del gobernante Partido Comunista en abril próximo.