La Habana. El gobierno cubano reemplazó al ministro de Comercio Interior, Jacinto Angulo Pardo, dijo este martes la televisión estatal, en el primer cambio que se produce en el gabinete del presidente Raúl Castro luego de un congreso del gobernante Partido Comunista organizado en abril.

La sustitución de Angulo Pardo llega en momentos en que Castro ha emprendido una serie de reformas para fortalecer la frágil economía doméstica de estilo soviético, fomentando la iniciativa privada, aunque sin renunciar al sistema socialista.

"El Consejo de Estado, a propuesta de su presidente, acordó liberar de ministro de Comercio Interior, al compañero Jacinto Angulo Pardo (...)", dijo una breve nota oficial leída en el noticiero nocturno de la televisión estatal.

El texto no reveló detalles de la sustitución de Angulo Pardo, quien será reemplazado por Mari Blanca Ortega Barredo, que era la viceministra primera del propio organismo y se ha desempeñado en el sistema empresarial "obteniendo resultados satisfactorios".

"Al compañero Jacinto Angulo Pardo, teniendo en cuenta su experiencia y trayectoria, le serán asignadas otras tareas", dijo el comunicado.

Desde que Raúl Castro reemplazó a su hermano Fidel en la presidencia del país en el 2008, comenzó la más amplia reestructuración del Gobierno en décadas, incluyendo la destitución del canciller Felipe Pérez Roque y del entonces vicepresidente Carlos Lage.

En enero, Raúl Castro destituyó al ministro de la Construcción, Fidel Figueroa, "por errores cometidos en esta función" y puso la cartera bajo la supervisión del veterano comandante Ramiro Valdés, uno de los líderes históricos de la revolución de 1959.

Cuba puso en marcha más de 300 reformas, muchas de las cuales estaban ya en funcionamiento, en un intento por modernizar el modelo económico local para hacerlo más eficiente.

Entre las reformas se incluyen el recorte de más de un millón de trabajadores estatales en los próximos años y otorgar una mayor autonomía a las empresas estatales.

Pero, sin duda, tres de las reformas han concentrado las expectativas de los cubanos. Se trata de estudiar propuestas para permitir viajes de turismo al extranjero y la compra-venta de autos entre particulares y viviendas por primera vez en cerca de medio siglo.