El Gobierno brasileño permitirá que los trabajadores accedan a los fondos de sus cuentas de indemnizaciones por despidos, medida que podría inyectar hasta 30.000 millones de reales (US$8.980 millones) a la economía golpeada por la recesión, dijo el jueves el presidente Michel Temer.

El mandatario agregó que a los trabajadores se les permitirá retirar todo el dinero de sus cuentas en el Fondo de Garantía por Tiempo de Servicio (FGTS), si esos recursos están inactivos por más de tres años. Bajo la normativa actual, los fondos sólo pueden retirarse del FGTS si el trabajador es despedido, se jubila o si adquiere una propiedad.

Temer indicó además que el Gobierno modificaría las normas para las tarjetas de crédito, lo que apunta a bajar las tasas de interés en más de la mitad para determinados tipos de transacciones.

Uno 86% de las cuentas del FGTS tienen menos de un sueldo mínimo mensual, equivalente a 800 reales (US$263,79), dijo Temer a medios, y agregó que más tarde el jueves podrían anunciar otras modificaciones a las leyes laborales.