El ministro de Planeamiento de Brasil, Nelson Barbosa, dijo que el ajuste fiscal impulsado por el gobierno de Dilma Rousseff, con corte de los gastos públicos y aumento de tributos, debe durar por lo menos dos años.

"El ajuste no será tan rápido como algunos desean, ni tan lento como otros creen", señaló el ministro.

En seminario sobre política fiscal organizado en Sao Paulo por la Fundación Getulio Vargas, Barbosa afirmó que el primer paso para la recuperación económica es la consolidación fiscal y el control de la inflación.

Según el ministro, el ajuste es gradual, lo que indica la meta de superávit primario del sector público para este año, que es de 1,1% del Producto Interno Bruto (PIB).

Diez días atrás, Barbosa anunció en nombre del gobierno un corte de 70.000 millones de reales (unos US$23.000 millones) de los recursos autorizados en el Presupuesto 2015 como parte del esfuerzo fiscal para reequilibrar las cuentas públicas, la mayor retención de gastos realizada en los últimos años.

Este lunes, explicó que el gobierno implementará una serie de acciones para elevar la productividad de la economía en los próximos años.

Las medidas se concentrarán en tres ejes: aumento del capital físico por trabajador, elevación del capital humano y reformas institucionales, con la mejora del ambiente de negocios y simplificación de la estructura tributaria.

Barbosa estimó que la tasa de inversión debe caer abajo de 20 por ciento del PIB este año, pero que a partir de 2017 debe volver por encima de ese nivel.

Apuntó que la caída reciente de la tasa de inversión, que en 2009 y 2010 se ubicó en 20,5%, fue cíclica, debido al deterioro de los términos de intercambio, sobre todo a partir de 2012.

Señaló que el nuevo programa de concesiones en infraestructura, que será lanzado por el gobierno el próximo 9 de junio, está prácticamente elaborado, incluyendo puertos, aeropuertos, ferrocarriles y rutas, cada sector con sus propios tiempos.

El ministro destacó también la necesidad de promover el desarrollo del mercado de capitales, para ampliar las fuentes de financiamiento y que grandes proyectos dependan menos de los recursos del Tesoro Nacional.