Washington. El gobierno de Obama atacó la credibilidad del análisis que justifica la decisión de este viernes de Standard & Poor's de rebajar la máxima calificación de la deuda de Estados Unidos, diciendo que halló un error de US$2 billones.

S&P se vio obligado a retirar la cifra de su análisis después de que funcionarios del Tesoro descubrieron que las estimaciones de la agencia de calificaciones sobre el gasto discrecional del gobierno era US$2 billones demasiado alto, dijeron fuentes con conocimiento de las discusiones.

Hubo evidente consternación y algo de ira dentro del gobierno de Obama por la decisión de S&P de rebajar la calificación de deuda de Estados Unidos a pesar de los errores que funcionarios dijeron habían hallado en los cálculos.

"Un juicio fallido por un error de US$2 billones habla por sí mismo", dijo el portavoz del Tesoro después de que S&P rebajó la calificación de deuda de Estados Unidos en un escalón a "AA+" por preocupaciones sobre su déficit de presupuesto.

Es la primera oportunidad en que el Tesoro de Estados Unidos ha criticado públicamente a S&P. Funcionarios del gobierno se han quejado de que la compresión del sistema político estadounidense de parte de la agencia de calificaciones era simple.

David Beers, el máximo funcionario de S&P detrás de la decisión de rebaja, dijo a Reuters en una entrevista que cualquier cambio en los cálculos de la agencia habría sido considerado antes de que la decisión hubiese sido dada a conocer al público.

Fuentes con conocimiento de las conversaciones que ocurrieron este viernes entre S&P y el Tesoro de Estados Unidos dijeron que la agencia de calificaciones quería ver una reducción de US$4 billones de futuros presupuestos como parte de un acuerdo duramente negociado anteriormente esta semana para elevar el límite de deuda del país.

Ese acuerdo reducirá el déficit en US$2,1 billones en un plazo de 10 años.

Incluso después de que se advirtió sobre el error, la agencia rehusó retrasar la rebaja, dijeron fuentes.

Con la amenaza de la rebaja patente, funcionarios del Tesoro habían restado importancia anteriormente esta semana al impacto potencial de la medida y dijeron que los mercados ya estaban al tanto de que estaba bajo consideración y que otras dos agencias mantenían la calificación "AAA".

La Reserva Federal no dio importancia a la rebaja, diciendo que no afectaría la operación de la ventana de préstamos de emergencia del banco central, ni la compra y venta de activos del Tesoro para ejecutar su política monetaria. La Fed sólo puede extender préstamos de emergencia a bancos con buenos colaterales.

Muchas acusaciones. Funcionarios del Tesoro, quienes hablaron bajo condición de anonimato, dijeron este miércoles que los principales operadores de bonos están cuestionando la credibilidad de S&P, que recibió un duro golpe durante la crisis financiera del 2007-09 cuando la deuda relacionada con hipotecas perdió gran parte de su valor después de que originalmente recibió altas calificaciones.

La reputación de las otras dos grandes agencias de calificación, Fitch y Moody's, también resultó manchada.

Ian Lyngen, un estratega de bonos de gobierno de alto rango de CRT Capital Group in Connecticut, estuvo de acuerdo en que S&P ahora tiene más que sólo un problema de credibilidad.

"El hecho de que ahora hayan rebajado a Estados Unidos me indica que ahora están lidiando con un tema de relevancia", afirmó.

"Debido a que el hecho de que el tema es que los rendimientos de (los bonos del Tesoro) a 10 años están cerca del 2,5%, y eso no sugiere de manera alguna una falta de respaldo a la deuda de Estados Unidos", agregó.

El rendimiento de los bonos a 10 años, un índice para las tasas de préstamo en toda la economía, cayeron hasta un 2,34% el viernes -su nivel más bajo desde octubre del 2010 y muy bajo según criterios históricos.

Ganancia política. Legisladores aprovecharon la rebaja para debatir sobre la mejor manera de controlar la brecha en el presupuesto de la nación, con los demócratas pidiendo más ingresos y los republicanos concentrándose en los recortes al gasto.

La medida de S&P "reafirma la necesidad de un enfoque equilibrado para una reducción del déficit que combine recortes al gasto con medidas para elevar los ingresos", dijo el líder de mayoría del Senado, Harry Reid, un demócrata de Nevada.

El presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, un republicano de Ohio, dijo que la rebaja era "la más reciente consecuencia del gasto sin control que ha ocurrido en Washington durante décadas".

El senador Jim DeMint, un destacado conservador, fue más allá y dijo que el Secretario del Tesoro Timothy Geithner debería renunciar.

La Casa Blanca mantuvo silencio, pero Dan Pfeiffer, director de comunicaciones de Obama, insinuó la estrategia del Gobierno -para culpar a los republicanos- cuando publicó extractos de editoriales de prensa en su cuenta de Twitter.com, un vehículo cada vez más común para comunicar la postura de la Casa Blanca.

El repitió la publicación de un columnista del Washington Post que dijo: "Esto no ocurrió porque un terremoto destruyó nuestras fábricas, ni una plaga que enfermó a nuestros trabajadores. Fue el Congreso. Especialmente (republicanos) en el Congreso".

También repitió una publicación de un reportero de Fox News que decía: "Recuerden que el presidente Obama presionó por un 'gran acuerdo' que habría recortado aproximadamente 4 billones de la deuda, pero el presidente (de la Cámara baja) John Boehner se retiró".

Un panel del Congreso liderado por republicanos está investigando si el gobierno había intentado influir sobre S&P antes de que la agencia revisara su panorama para la calificación de deuda de Estados Unidos a negativo en abril.