Madrid. El gobierno de España está centrado en la aprobación del presupuesto del 2011 en septiembre, dijo este domingo una política del gobernante partido socialista, quien descartó el riesgo de elecciones anticipadas si la iniciativa no recibe luz verde en el Parlamento.

Los Presupuestos Generales del Estado, que se presentarán en septiembre en el Congreso, incluyen recortes de gastos por 10.000 millones de euros (US$12.720 millones) y necesitan el apoyo de los partidos nacionalistas para su aprobación.

"El gobierno sólo trabaja con la hipótesis de que habrá presupuestos", dijo Leire Pajín, secretaria de Organización del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), en una entrevista a la Cadena SER publicada el domingo.

Mientras España lucha por emerger de la recesión y evitar las preocupaciones sobre su capacidad para financiar su deuda, el presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció grandes recortes de gastos a fin de mantenerse en el poder hasta las elecciones del 2012.

Los socialistas tienen 169 escaños en el Congreso, a siete de la mayoría absoluta.

Se espera que Zapatero haga algunas concesiones al Partido Nacionalista Vasco (PNV), con seis escaños, y a grupos como Coalición Canaria o Nafarroa Bai, que suman tres escaños entre las dos.

Los nacionalistas catalanes del CiU dijeron que no apoyarán el presupuesto y el PNV sostuvo que lo hará sólo a cambio de concesiones para el auto-gobierno. Conscientes de su poder en la negociación, ya han empezado a advertir de la amenaza de las elecciones anticipadas si el presupuesto no se aprueba.

"(Sin los presupuestos) sería inconcebible y una irresponsabilidad que el gobierno pretendiera agotar la legislatura", dijo el portavoz del PNV en el Congreso, Josu Erkoreka, en una entrevista con la agencia Europa Press el sábado.

Los dos principales diarios españoles, El País y El Mundo, mencionan en su portada del domingo la posibilidad de elecciones anticipadas.

"Si no hubiera Presupuestos, la situación del gobierno sería tan insostenible que tendría que adelantar las elecciones", admitió un "destacado ministro", sin mencionar el nombre, citado por El País.

El gobierno admite que no puede hacer demasiadas concesiones en los presupuestos del 2010 sin tener en cuenta los recortes necesarios para reducir el déficit público, que se situó en el 11,2 del PIB y debe reducirse dentro de los límites marcados por la Unión Europea en el 2013.

"El gobierno sólo contempla la posibilidad de que salgan adelante hablando con todos los grupos políticos", dijo Pajín a la cadena SER.

Además del debate sobre los presupuestos, Zapatero tendrá que lidiar este otoño boreal con la huelga general del 29 de septiembre, organizada por los sindicatos y las elecciones regionales en Cataluña, donde el CiU confían en batir a los socialistas.