Contención del gasto y la transferencia de espacios presupuestarios hacia áreas prioritarias como salud y seguridad son las medidas inmediatas que implementará el Ministerio de Finanzas (Minfin) durante junio.

La decisión se debe a la brecha fiscal, que de enero a mayo, según la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) alcanza los Q1 mil 899.4 millones.

En la reunión del Gabinete General que realizó ayer en Casa Presidencial, las autoridades del Tesoro presentaron un “severo” plan de recorte, el cual ya está en vigencia; sin embargo, no ofrecieron detalles del monto que se recortará debido a que aún lo analizan.

“Se implementa un programa de austeridad en los servicios básicos y se atiende con prioridad a los ministerios de Salud y de Gobernación”, afirmó Dorval Carías, ministro de Finanzas.

El proceso de recorte de gasto se ampliará al final del año para ordenar las finanzas a la siguiente administración, refirió el funcionario.

El ministro explicó que se asignarán gastos de manera mensual, de acuerdo con los ingresos tributarios que capte la SAT.

Los recortes abarcarán gastos como protocolo, viajes al exterior e interior, viáticos y adquisición de vehículos nuevos.

“Todos los gastos en aquellos programas que no sean ejecutados se restringirán y en los cuales se generarán espacios presupuestarios”, expuso.

Alfredo del Cid Pinillos, exministro de Finanzas, opinó que la medida surge para resolver la presión de gasto por la falta de flujo de caja, ya que la SAT no logra alcanzar los indicadores previstos.

“En realidad, el ahorro en los gastos de protocolo, servicios, viajes, vehículos y otros es poco ante la presión de los requerimientos”, subrayó.

Las estadísticas de la SAT indican que de enero al 31 de mayo el monto de la recaudación es de Q20 mil 959.9 millones, cuando la programación de ingresos era de Q22 mil 859.3 millones.

La meta de recaudación para este ejercicio es de Q54 mil 500 millones y el plan de gastos es de Q70 mil 600 millones.

Bonos. Carías confirmó que antes de hacer una nueva solicitud de emisión de bonos del Tesoro al Congreso, el plan consiste en hacer una limitación del gasto y hacer un requerimiento de ampliar el presupuesto.

“En función de lo que podríamos lograr con la austeridad así serán los espacios disponibles”, aseguró.

El funcionario explicó que en el caso del Minfin se restringirá 25% del presupuesto y los espacios se asignarán a otras dependencias que lo requieren.

Indicó que los requerimientos de las entidades siguen en aumento, las cuales “algunas” podrían atenderse y otras no.

Al 26 de mayo último los requerimientos de las entidades públicas, incluido el pago del servicio de la deuda ascendía a Q5 mil millones.

Por ejemplo, el Organismo Judicial demandó una ampliación por Q1 mil 222 millones; para el pago del servicio de la deuda, Q1 mil millones y los ministerios de Salud y Comunicaciones Q857 millones y Q725 millones, respectivamente.

En todo caso, el ministro explicó que esperan que el siguiente semestre se revierta la tendencia de baja recaudación y que se logren mejorar los indicadores, sobre todo en el servicio aduanero.

“Se están dando pasos que no tienen un impacto inmediato en aduanas y creemos que en julio ya tendríamos resultados positivos por las acciones que se han desarrollado en los puertos y por el caso de La Línea”, afirmó.

Al respecto, Del Cid Pinillos expresó que la única fuente que se avizora para cubrir la presión del gasto es por la vía de emisión de bonos, pero no es el momento oportuno por el clima político, aunque en el mercado financiero hay suficiente liquidez.

Al igual, explicó Del Cid, está complicado que el Legislativo conozca los nuevos préstamos que tramita el Ejecutivo, por lo que las fuentes de financiamiento para el presupuesto de este año están debilitadas.

“Es complicado que el Congreso apruebe más deuda bonificable a menos que se tenga bien identificado a qué rubros de gasto se destinarán”, explicó el exfuncionario.