Tokio. Japón preparó este martes a los mercados para una intervención de su moneda luego de que esta puso a prueba máximos históricos este lunes, indicando que podría tratar de controlar la unidad con una combinación de venta de yenes y un relajo en la política monetaria del banco central.

Aún cuando el yen retrocedió desde sus máximos niveles del lunes, la intervención verbal por parte de funcionarios japones tomó un nuevo tono más directo, sugiriendo que están cada vez más convencidos de que los mercados necesitan una presión para mantener al yen en niveles aceptables para la economía nipona.

El yen subió elste lunes hasta 76,29 unidades contra el dólar en la plataforma de negocios EBS, cerca del máximo histórico de 76,25 que alcanzó en marzo. La moneda caía hacia 77,40 este martes.

"Es difícil comentar sobre los niveles actuales de tasa cambiarias. Pero el yen está siendo valuado más fuerte de lo que creemos (...) Quisiera observar las condiciones de los mercados de divisas con especial cuidado hoy", dijo el ministro de Finanzas, Yoshihiko Noda, al Parlamento.

El yen repuntó casi un 5% el mes pasado, en momentos en que los inversores se desprendían de dólares estadounidenses y acudían a otros activos líquidos por el temor a una baja en la calificación crediticia de la mayor economía mundial.

El yen retrocedió desde los máximos de este lunes luego de que la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó un acuerdo de último minuto para elevar el techo de endeudamiento del país, en una medida crucial para evitar una catastrófica moratoria.

Pero Noda dejó en claro que el yen aún está demasiado fortalecido en la opinión de Tokio.

El dijo que está en discusiones con el Banco de Japón (BOJ, por su sigla en inglés) y sus socios internacionales sobre la fortaleza del yen, que si persiste podría dañar a varios sectores de la economía nipona.

Un funcionario de Gobierno, hablando en condición de anonimato, dijo a los periodistas que Japón aún no decide si llevará a cabo una intervención. Pero los operadores están cada vez más convencidos de que Tokio actuará, sólo quedando en duda cuándo.

"Japón podría intervenir el mercado de divisas en cualquier momento", dijo Masamichi Adachi, economista senior de JPMorgan Securities Japan.

"Las autoridades posiblemente aguardan un buen momento, no en términos de los niveles del yen sino tomando en cuenta factores como la liquidez del mercado y cambios en el ánimo", agregó.

Reforzando una sensación de urgencia, el banco central posiblemente aliviará aún más su política monetaria si el Ministerio de Finanzas decide intervenir y vender yenes, dijeron fuentes familiarizadas con el pensamiento del BOJ.

La idea de relajar la política sería amplificar el impacto de cualquier intervención, indicaron. El BOJ tiene fijada una revisión regular de política entre el jueves y el viernes.

"Si hay una intervención, hay una fuerte posibilidad de que el BOJ alivie la política (monetaria)", dijo una fuente que habló en condición de anonimato debido a lo delicado del tema.