En el marco de las políticas adoptadas por el presidente Donald Trump basadas en el principio de "Estados Unidos primero", este martes se conoció que el gobierno americano presentaría al congreso de ese país una propuesta para reducir drásticamente los recursos asistenciales que Washington gira a países en desarrollo. Entre los afectados figura Colombia, que pasaría de recibir ayudas por US$133 millones a US$105 millones.

Según revela la revista Foreign Policy, que cita fuentes oficiales del gobierno de Estados Unidos, el recorte de recursos –que se extendería hasta el año fiscal 2018 y que, en el caso de Colombia, sería de al menos 21%–  se enmarca en el proyecto de presupuesto que se apresta a discutir el Congreso y que prevé reducir hasta en un tercio los niveles de gasto en asistencia.

En el caso de Colombia, se estima que la reducción de recursos afectaría el apoyo económico al fin del conflicto colombiano que anunció en 2016 el expresidente Barack Obama a través del denominado ‘Paz Colombia’, que contempla, solo en 2017, recursos por el orden de los más de $450 millones de dólares para apoyar el posconflicto.

Foreign Policy advierte además que la revisión de los fondos incluye además la “recanalización de fondos de asistencia para el desarrollo en un programa que está ligado estrechamente a los objetivos de seguridad nacional”.

Entre otros, el proyecto que será presentado al Congreso y que ya habría generado resistencia entre algunos parlamentarios, dado que también afecta la financiación mundial de la salud, plantea la fusión del Departamento de Estado con la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).

Aunque los recortes le apostarían a robustecer la seguridad nacional, expertos en política exterior y seguridad consultados por Foreign Policy advirtieron que “al cortar la ayuda extranjera, se corre el riesgo de que Estados Unidos ceda influencia en otras regiones y países”.