Río de Janeiro. La economía brasileña, que creció un tímido 0,1% en el tercer trimestre frente al segundo tras un semestre de contracción, retomó su proceso de expansión y tendrá un avance más sólido en los últimos tres meses del año, aseguró el Ministerio de Hacienda en un comunicado.

El resultado del tercer trimestre "muestra que la economía entró en proceso de retomada del crecimiento, aunque en un ritmo aún modesto", admitió en la nota el Ministerio al referirse a la ligera expansión con que Brasil superó la recesión técnica en la que había caído al acumular dos trimestres consecutivos de contracción.

La leve expansión del Producto Interno Bruto (PIB) contrastó con la contracción del 0,6% registrada en el segundo trimestre y del 0,2% del primero, según los datos divulgados por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas.

El Ministerio de Hacienda proyecta para el último trimestre y para el próximo año una tasa positiva y no tan baja.

"La economía brasileña presenta fundamentos macroeconómicos sólidos y tiene todas las condiciones para presentar en el cuarto trimestre y en 2015 un crecimiento más intenso y de garantizar y ampliar las conquistas de la población brasileña, en especial de la población trabajadora de menor renta", según el comunicado.

El Ministerio destacó que para la recuperación del tercer trimestre contribuyeron el crecimiento del 1,7% de la producción industrial y la expansión del 1,3% de las inversiones productivas.

"Los indicadores antecedentes y coincidentes permiten prever que esa trayectoria continuará en el cuarto trimestre. El reinicio de las inversiones es fundamental para que el crecimiento se acelere y sea sustentable a lo largo del tiempo", asegura el comunicado.

El Ministerio atribuyó la caída del 1,9% sufrido por la producción agropecuaria frente al segundo trimestre a la sequía prolongada que castigó al país en los últimos meses, que afectó a importantes cultivos como la caña de azúcar y el café.

Igualmente, atribuyó la bajada del 0,3% del consumo de las familias a la escasez del crédito ante las elevadas tasas de intereses con las que el Banco Central intenta combatir la inflación.

Agregó, no obstante, "que el crédito comienza a dar señales de mejoría aunque aún está abajo de lo necesario para ubicar la tasa de crecimiento del consumo de las familias en una situación de normalidad".

Destacó igualmente que, pese al tímido crecimiento del PIB en el tercer trimestre, Brasil registro en octubre su menor tasa de desempleo para ese mes (4,7%) y que la renta de los trabajadores continuó aumentando como resultado de una política anticíclica para mitigar los impactos de la crisis internacional.

"Eso significa que la masa salarial siguió creciendo, pero que el desempeño del mercado interno ha sido frenado por la falta de crédito", asegura la nota.