El Comité de Deuda y Financiamiento autorizó al ministerio de Finanzas la emisión en bonos de deuda interna, con el fin de “financiar total o parcialmente los programas y proyectos constantes en el Plan Anual de Inversiones”.

Mediante un acta resolutiva del 7 de septiembre pasado, aprobó el monto y características de los papeles. El plan es que con estos papeles se pague el 80% del costo de las obras y el 20% restante se cancelará en efectivo.

El cambio de reglas se dio pocas semanas antes de que la ministra coordinadora de la Política Económica, Katiuska King, sea reemplazada de dicho Comité de Deuda (lo presidía) como representante del presidente de la República, por Pedro Delgado, presidente del Fideicomiso CFN-AGD No más Impunidad y primo del primer mandatario. En el decreto presidencial Nº 913, del 12 de octubre, firmado por Correa para el reemplazo, no se explican las razones del mismo.

De todos modos, la nueva modalidad de contratación ya empezó a aplicarse en un contrato para la rehabilitación de la carretera Zhud-Cochancay-El Triunfo, en Cañar, que costará US$71,4 millones. De acuerdo con el Contrato de Ejecución de Obra se establece la modalidad de pago, 20% en efectivo (US$14,3 millones) y 80% (US$57,1 millones) en bonos del Estado.

La Constructora Hidalgo Hidalgo ejecutará los trabajos, bajo esas condiciones.

El 3 de octubre pasado, mediante resolución 283, el ministerio de Finanzas aprobó los términos, límites y características de la emisión, en este caso, de US$57,1 millones. A los constructores se les pagará el 20% en efectivo como parte del anticipo y el otro 20% (también anticipo) con bonos a dos años plazo con 4,25% de tasa de interés trimestral. El otro 60% se pagará en esos papeles a cinco años plazo y al 5,07%.

El exministro de Finanzas, Fausto Ortiz, explicó que si bien el Gobierno ha sido reiterativo en que no hay problemas de liquidez, esta emisión y las restricciones que caracterizan a estos bonos mostrarían que el país está pasando por un momento de iliquidez.

Y que se puede percibir que el gobierno no ha propuesto la compra de bonos al Banco del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (Biess), posiblemente para tener libertad de colocar nuevos más adelante.

También para Hermel Flores, presidente de la Cámara de la Construcción de Pichincha, la medida del Gobierno refleja la falta de liquidez. Cree que el pago en bonos vuelve restrictiva la participación en obra pública para la mayoría de empresas del país: “Solo estarían en capacidad de participar las empresas con suficiente liquidez”.

En todo caso, la ministra King, quien se refirió al tema durante un foro realizado la semana pasada, explicó que el Gobierno ha procedido de esta manera por iniciativa de los propios constructores privados, que miraron viable esta forma de financiamiento.