París. El gobierno francés quiere celebrar un referendo para definir si deben incluirse las reglas de equilibrio fiscal en la Constitución y así evitar una votación parlamentaria que parece destinada a rechazar la medida, dijo el primer ministro francés, Francois Fillon, según fue citado este martes.

El presidente Nicolas Sarkozy comenzó a bregar por la "regla de oro" -una ley que obliga a los gobiernos a mantener un presupuesto equilibrado- durante el pasado verano boreal, cuando Francia estaba bajo presión para demostrar que se había comprometido a equilibrar sus libros.

La medida ha sido aprobada en ambas cámaras del Parlamento, pero sigue en espera de aprobación en una sesión especial conjunta necesaria para cambiar la Constitución.

Sin el apoyo de los socialistas, que han prometido votar en contra, el gobierno carece de la mayoría parlamentaria necesaria para una enmienda constitucional.

"Independientemente de su opinión, tendremos que recurrir al referendo", dijo Fillon al gobernante partido conservador UMP en una reunión el martes, según las fuentes.

"El desarrollo de las instituciones europeas, así como las decisiones adoptadas durante la crisis financiera, hacen que el uso del referendo sea necesario, por ejemplo, en la regla de oro", agregó.

Sin embargo, como la elección presidencial está a menos de tres meses, los planes para un referendo sobre la regla de oro tendrían que esperar hasta después de la votación.

La versión francesa de la "regla de oro", tomada de la idea alemana que la incluyó en su propia Carta Magna en 2009, obligaría a cualquier gobierno a redactar presupuestos que queden balanceados al final de un ciclo de tres años.

El consejo constitucional tendrían poder de veto sobre cualquier presupuesto que no respete el marco.

Los socialistas, que ganaron la mayoría en el Senado en septiembre, se oponen a la versión de Sarkozy de la regla de oro.

El líder socialista Francois Hollande, que aparece como favorito para quedarse con la elección presidencial, ha dicho que la propuesta de Sarkozy es demasiado vaga y debe ser discutida durante la campaña electoral en vez de imponerse a los franceses antes de los comicios.