El gobierno griego reiteró que no aceptará los "ultimátum" de los socios europeos y afirmó que, mientras en Bruselas el Grupo de Trabajo del Euro trata la petición del país de ampliar seis meses el crédito, "algunos tratan de influir negativamente en la evolución" de las negociaciones.

"En realidad el gobierno alemán ya ha empezado a negociar y por eso intenta conseguir una decisión favorable del Eurogrupo, con presiones a los socios. Reiteramos que el gobierno griego no acepta ni tampoco da ultimátum", aseguraron fuentes gubernamentales.

Estas fuentes precisaron que "una parte del Gobierno alemán bajo la responsabilidad del (ministro de Finanzas alemán Wolfgang) Schäuble está frente al pueblo griego" y añadieron que "al mismo tiempo Francia, Italia y otros altos cargos europeos son positivos acerca de la propuesta griega".

Las citadas fuentes destacaron que aquellos que se oponen a la propuesta griega "tanto en el interior como en el exterior del país" son los que "en el pasado reciente firmaron acuerdos que estrangularon al pueblo heleno y amenazaron la cohesión de la eurozona".

Según recalcaron, el Gobierno griego "da todos los pasos necesarios para alcanzar un acuerdo beneficioso con los socios europeos" que garantice "el futuro del pueblo heleno y la estabilidad de la eurozona".

"Estamos seguros que la movilización del pueblo combinada con las voces europeas moderadas conseguirá al final que se imponga la lógica. Este Gobierno no aceptará ultimátum", sentenciaron las fuentes del Ejecutivo.

El ministro de Economía alemán, el socialdemócrata Sigmar Gabriel, consideró un error el rechazo del titular de Finanzas germano, el cristianodemócrata Schäuble, a la propuesta presentada por Grecia para prorrogar seis meses la asistencia financiera al país.

"Estoy a favor de que no nos precipitemos a la hora de decir que sí o que no. Mi consejo es hablarlo", declaró el titular de Economía y líder del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), socio en la gran coalición de gobierno que dirige la canciller Angela Merkel.

El Eurogrupo recibió este jueves la petición griega y ha convocado una reunión extraordinaria para mañana para tratar la cuestión.

Según Grecia, la ampliación respeta las líneas rojas de Atenas y, al tiempo, puede ser aceptada por los socios.