Guatemala. El gobierno acordó ayer sacrificar el gasto de inversión y funcionamiento para el siguiente trimestre, por la falta de aprobación de los bonos del Tesoro por Q4 mil millones (US$510 millones) por el Congreso.

Edwin Martínez, viceministro de Finanzas, informó que en la reunión de Gabinete, solo se contemplarán las prioridades que serán el pago del salario de la nómina, que equivale a una erogación de unos Q800 millones (US$102 millones); el pagado del servicio de la deuda, por Q400 millones (US$51,1 millones); servicios básicos, así como la adquisición de alimentos para entregar a las familias impactadas por la sequía.

“Las instrucciones recibidas fueron de limitar aquellos gastos no relevantes, y la asignación de un fondo revolvente —caja chica— solo para adquisición de productos elementales”, explicó. El funcionario expresó que se quedaron congelados los gastos para la adquisición de equipo, insumos y vehículos nuevos.

Agregó que las asignaciones presupuestarias estarán acorde con los ingresos tributarios, y si existe una merma durante el trimestre, dijo, se realizará un ajuste a las corporaciones municipales, Universidad de San Carlos, así como a otras dependencias que reciben fondos del Estado.

En todo caso, expuso que si el Congreso avala la emisión de bonos se liberaría la presión en la caja. Por aparte, informó que hoy se trasladará a la Junta Monetaria la solicitud de opinión para la emisión de tres préstamos por un total de US$640 millones y bonos del Tesoro por Q8 mil millones (US$1.022 millones) para el 2015.