Si el Congreso Nacional de Honduras fija precios máximos por un plazo de 90 días para una lista inferior de 30 alimentos de consumo básico, los bolsillos de los consumidores estarían protegidos hasta el 12 de febrero de 2011 ¿Pero qué pasaría después?

Para el presidente del Congreso, Juan Orlando Hernández, esta es una medida sustentada en la economía de mercado para frenar la ola especulativa que afecta a la población. "Se trata de proteger a los consumidores como a los productores de alimentos", indicó.

Según el director de Protección al Consumidor, Walter Ramírez, existe el riesgo que los comerciantes e industriales trasladen los incrementos "represados" a sus clientes al terminar la vigencia del decreto legislativo.

El secretario de Industria y Comercio (SIC), Juan José Cruz, dijo que existe toda la voluntad política para que la aprobación del decreto se apruebe.

"Comprobamos que existe especulación y abuso en los precios de varios productos y por lo tanto, es necesario la aplicación de controles para proteger a los consumidores", indicó.

Según el funcionario, se avecina la temporada de Navidad y de Año Nuevo en donde varios alimentos de manera cíclica sufren alzas de precios debido a un mayor consumo. Dijo que en febrero de 2011 comenzarían a salir las nuevas cosechas y se estabilizarían los precios de varios productos. "Con esta normativa se estaría atacando una coyuntura. Hemos conversado con los funcionarios de Agricultura que no podemos estar en este desorden durante todo el tiempo y debe aplicarse una política pública más consistente en el tiempo. Se debe atacar la estructura", dijo.

Cruz adelantó que para el establecimiento de precios máximos se ha contemplado las variaciones internacionales de ciertos alimentos en mercado internacional, así como sus implicaciones en la economía local.

¿Qué contendrá el decreto?. El presidente del Congreso Nacional, Juan Orlando Hernández, informó, en el marco de una conferencia de prensa, que el decreto legislativo que se proyecta discutir y aprobar fijaría precios máximos a una lista de productos "altamente sensibles" de la canasta básica de alimentos.

El establecimiento de los referidos "techos" se determinaría en base a un estudio de precios elaborado por las autoridades de Comercio, Agricultura y del Banco Central de Honduras (BCH).

Según lo expresado por el diputado presidente, se revisarán hacia atrás cuál fue el comportamiento en las cotizaciones de estos alimentos, porque no están dispuestos a legalizar alzas injustificadas.

Una vez que entre en vigencia el referido decreto se propone el establecimiento de un mecanismo de supervisión entre las secretarías de Agricultura, Comercio, la Fiscalía de Protección al Consumidor y la Asociación de Municipios de Honduras (Amhon).

Con esta medida, según el ministro de Agricultura, Jacobo Regalado, se buscará que el productor de los alimentos tenga un ganancia razonable y el consumidor pague precios justos.

El Congreso también le solicitó a la Secretaría de Comercio que se involucre de manera plena en la supervisión de precios. Los funcionarios analizan si empleados de otras dependencias estatales se integrarían en el monitoreo de precios.

También se analiza contratar a personal hasta por tres meses, mediante la aplicación de la Ley de Empleo por Horas, para que contribuyan en estos operativos y se generen nuevos puestos de trabajo.

Banasupro, por su parte, visitará con sus unidades móviles los barrios, colonias y comunidades para combatir la especulación de precios.

Para el secretario de Comercio, esta iniciativa no afectará al comerciante decente, porque el precio establecido por el Congreso Nacional les permitirá efectuar sus negocios.

Viene escasez. El directivo del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), Óscar Galeano, expresó que de manera paralela a este control de precio no se debe trasladar a las empresas el ajuste por combustible, se debe congelar el precio de los carburantes. Otros empresarios capitalinos también sugieren mantener inalterable el precio de los alimentos balanceados para porcinos, vacunos y aviares, entre otros.

"Queremos que el secretario de Comercio también regule las tarifas de la ENEE y el precio del petróleo. Creo que esto es casi imposible porque dependen del mercado internacional", justificó.

Los productores de carne de pollo, cerdo y res importan maíz amarillo para preparar los alimentos balanceados. El maíz ha mostrado una tendencia alcista en la bolsa de materias primas de Chicago.

El productor cárnico local tiene la primera opción de obviar las importaciones y salirse del mercado, o, comprar los insumos cotizados en el mercado internacional.

"La experiencia ha demostrado que los controles de precios como metas unilaterales, sin profundizar con los sectores productivos, el por qué de estas alzas, nunca ha dado los resultados esperados", indicó.

Para el ex presidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés (CCIC), medidas de este tipo provocan la escasez y una mayor especulación. Se beneficia a los acaparadores de productos básicos.

Recomendó a las autoridades de Comercio, de Agricultura y del Congreso Nacional, estudiar si el precio de los alimentos importados de Centroamérica es inferior a los producidos en Honduras. Se debe verificar si tiene la misma calidad. "Creemos que este sería un buen punto de comparación para determinar si los precios realmente se dispararon", indicó el industrial sampedrano.

La estructura económica del país, dijo, no restringe las importaciones y por lo tanto el mejor regulador es la ley de la oferta y la demanda.

Para Galeano, las autoridades de comercio deben particularizar cuáles productos y por qué reportan alzas de precios. Las lluvias afectaron la mayor parte de las cosechas de frijoles en el mercado regional y local, por esta razón es que existe una escasez del grano básico.

"Existe la opción de importar este grano a un menor precio para nivelar la oferta, si es que el empresario nacional realmente quiere competir", explicó.

"Nos preocupa que a apenas dos días de haber entrado en funciones, el nuevo ministro de Comercio nos venga a hablar de controles de precios. Estos anuncios son un tanto demagógicos e irreflexivos", lamentó Galeano.