Roma. El gobierno italiano de centroderecha prometió este martes elevar el impuesto al valor agregado (IVA), cediendo a la presión del mercado de que tome más medidas para abordar su gran deuda e ignorando las masivas protestas en la calle contra las medidas de austeridad.

Con los bonos italianos de nuevo bajo ataque, el primer ministro Silvio Berlusconi se reunió con sus ministros mientras el Senado iniciaba un debate que abre el camino a la aprobación el miércoles del paquete de ahorro, valorado en 45.500 millones de euros.

El aire de crisis se vio incrementado por las protestas contra la austeridad en todo el país, después de que el poderoso sindicato CGIL convocara un día de huelga en protesta por el programa, que incluye una medida para facilitar el despido.

Días después de pulsos infructuosos sobre los métodos para conseguir fondos en el plan, el gobierno accedió a elevar el IVA del 20 al 21%, en una decisión que según la federación de empleadores Confindustria podría recaudar unos 3.700 millones de euros al año.

También marca un impuesto especial del 3% sobre las rentas superiores a 500.000 euros, aunque para aumentar el ya considerable nivel de confusión sobre el paquete, el ministro de Defensa, Ignazio La Russa, dijo después que el umbral se reduciría a 300.000 euros.

Los ministros aprobarán también la introducción en la Constitución de una "regla de oro" sobre el equilibrio presupuestario y transferirán funciones de los gobiernos provinciales a las regiones, para simplificar las administraciones locales.

Otros cambios aplazarán la jubilación de las mujeres empleadas en el sector privado a partir del 2014.

El miércoles se realizará una moción de confianza en el Senado que debería aprobar el paquete, ofreciendo algo de tranquilidad antes de la reunión del jueves del consejo de gobierno del Banco Central Europeo, que ha instado a Roma a tomar medidas.

Después se necesitaría una votación en la Cámara baja para aprobar el paquete.

"El aumento del IVA y la voluntad de trabajar en la reforma de las pensiones ayudarán a tranquilizar a los mercados", dijo el economista de Barclays Capital Fabio Fois. "Dicho eso, para cambiar de forma decidida el sentimiento del mercado tendrán que trabajar más en las medidas de crecimiento", agregó.

Ante la alarma de los mercados por la falta de progreso italiano para controlar su deuda de 1,9 billones de euros, los costos de la deuda de Roma han crecido de forma inexorable durante más de una semana, pese a la intervención del Banco Central Europeo (BCE) para mantener bajos los rendimientos comprando bonos italianos en el mercado.

La diferencia que requieren los inversores para comprar papel italiano en lugar del bono alemán de referencia alcanzó los 369 puntos básicos al final de la tarde del martes, más de 30 puntos por encima del diferencial español equivalente.