Tokio. El gobierno japonés dijo este miércoles que espera que los costes del terremoto que sacudió al noreste del país el 11 de marzo sean de entre 16-25 billones de yenes (US$185.000-US$308.000 millones), con lo que este sería el desastre natural más costoso del mundo.

El cálculo cubre daños a carreteras, viviendas, fábricas y otras infraestructuras, y supera por mucho los US$100.000 millones en daños derivados del terremoto de Kobe en 1995, que hasta ahora era el más elevado.

No se incluyen las pérdidas en actividad económica debido a los cortes de electricidad planeados y el accidente en la planta nuclear de Fukushima.

"El impacto de los cortes de luz previstos probablemente será significativo", dijo a la prensa el director de análisis macroeconómico de la Oficina del Gabinete, Fumihira Nishikazi.

La cifra más alta del rango supondría alrededor del seis por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) de Japón.

"Este sismo causará que el estado de la economía y la producción japonesa sea grave", dijo en una comisión parlamentaria el gobernador del Banco de Japón, Masaaki Shirakawa.

Los economistas esperan que las mayores tareas de reconstrucción desde la Segunda Guerra Mundial den a la dañada economía japonesa un impulso muy necesario en la segunda mitad del año, pero han advertido que los cortes de energía son el mayor peligro.