México, EFE. El gobierno mexicano enviará al Congreso en las próximas semanas una propuesta de reforma financiera para impulsar el flujo del crédito a las empresas y elevar la productividad y el crecimiento económico, afirmó el ministro mexicano de Hacienda, Luis Videgaray.

Durante su intervención en el "Bloomberg Mexico Economic Summit" que se celebra hoy en la capital mexicana, el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) recordó que el sistema bancario mexicano tiene una gran fortaleza y altos niveles de capitalización que superan los requerimientos de Basilea III, "sin embargo los bancos mexicanos no prestan".

Afirmó que México tiene una de las bancas "más solidas del mundo, pero una de la que presta menos" y agregó que el crédito bancarios al sector privado no bancario es apenas del 26 % del producto interno bruto (PIB).

Señaló que en Argentina y Brasil los bancos otorgan créditos equivalentes al 50 % del PIB, mientras que en Chile ese porcentaje es del 100 %.

Explicó que si se observan a las empresas la situación es más "dramática" debido a las limitaciones para el acceso a los recursos financieros, sobre todo para "la formación de capital fijo".

Insistió en la necesidad de hacer algo para ampliar el crédito, por lo que anunció que en las próximas semanas "se presentará una iniciativa de reforma financiera que contribuya a la solidez del sistema".

Aclaró que impulsar el crédito no se "hará por decreto" sino que mediante la creación de condiciones estructurales que faciliten la recuperación, entre las cuales citó el respaldo de las garantías y un "ambiente propicio, normativo y de política pública".

Afirmó que otro aspecto que se trabaja para impulsar la productividad del país es en la reforma hacendaria, la cual se presentará en la segunda mitad de este año.

Videgaray indicó además que el objetivo de la reforma es no solo mejorar la capacidad financiera del Estado mexicano para cumplir sus obligaciones en educación pública, salud e infraestructura, sino contar con un sistema simplificado que impacta los costos de las empresas y reduce la competitividad, principalmente a las pequeñas y medianas empresas.

El ministro recordó que esta reforma tributaria busca tener un sistema "más justo", donde los ciudadanos contribuyan al gasto público como lo marca la constitución donde los que ganan más, paguen más.

El ministro mexicano recordó que durante la década de los ochenta México registró un retraso en capacidad de crecimiento económico y que entre 1981 y 2011 creció en un promedio del 2,4% del PIB mientras que países como Irlanda o Chile crecieron a tasas de 4% y Corea lo hizo al 6%.

Explicó que el problema ha sido en la caída de su productividad debido a numerosos factores, entre los cuales citó la falta de flexibilidad laboral y el bajo nivel de capacitación, problemas que prevé se resuelvan en los próximos años con las reformas aprobadas recientemente.

El ministro reiteró que para este año la meta de crecimiento es del 3,5% del PIB, el cual es insuficiente para mejorar las condiciones de la población y combatir la pobreza.

Añadió que si se aprueban las reformas estructurales previstas, fiscal, de telecomunicaciones y energética, en este año la economía mexicana puede alcanzar un crecimiento superior al 5% del PIB en los próximos años.