Ciudad de Panamá. El gobierno panameño consideró como positiva la mejora en la calificación crediticia del país otorgada por la agencia internacional Fitch Ratings, que sube desde BBB- a BBB con perspectiva de estable, sólo 15 meses después de otorgarle el grado de inversión.

El viceministro de economía, Frank De Lima atribuyó el logro al crecimiento económico sostenido del país, junto a la estrategia que impulsa el gobierno para un “manejo prudente de la deuda pública, la disciplina fiscal y el ciclo de inversiones altamente favorable”.

Fitch Ratings, una de las principales calificadoras de riesgo del mundo, dijo que la mejora en la calificación refleja las sólidas perspectivas de crecimiento económico de Panamá y la favorable dinámica de la deuda del gobierno en relación al PIB, que fue de 43% lo que “tiende a converger con la mediana de los países calificados en ‘BBB’.

Su decisión también considera, la estabilidad política y las fortalezas del sistema bancario, el ciclo favorable de inversión de Panamá impulsada por la expansión del Canal, el programa quinquenal de inversiones públicas por unos US$13.500 millones y “los fuertes flujos de inversión extranjera directa”.

De Lima explicó que Panamá se convierte en el cuarto país con una calificación de riesgo por encima del primer escalón del Grado de Inversión (BBB-/Baa3) en América Latina, junto Chile, México y Brasil.

El analista financiero de Deloitte, Domingo Latorraca había anticipado que un aumento en el grado de inversión haría más atractivo el país para las inversiones extranjeras, lo que a corto plazo incidirá en más empleos al establecerse nuevas empresas, pero alertó que el país debe cuidarse de un sobrecalentamiento de la economía.

El informe de Fitch Rating destaca las fortalezas que mostró la economía panameña ante los choques externos derivados de la recesión, ya que creció en promedio 8.1% entre 2004 y 2009, a pesar de desacelerarse a 3.2% en 2009 en medio de la crisis financiera global.

“El momentum de crecimiento de Panamá ha superado al de la mayoría de sus pares de
calificación y se espera que esta tendencia continúe”, comentó Shelly Shetty, Jefe de Soberanos de Latinoamérica.

De hecho, el crecimiento de 2010 superó las expectativas al alcanzar 7.5% y Fitch proyecta una expansión robusta de 7% en 2011 y 2012, agregó.

En contraste dijo que será vital mantener una adecuada ejecución de la inversión pública para asegurar las perspectivas de crecimiento, y de estabilidad fiscal, mientras que en el contexto de dolarización y una estrecha base impositiva, es necesario conservar una carga modesta de deuda para responder ante choques externos.

Si bien Fitch prevé que este año el gobierno cumpla con su meta de déficit fiscal de 2% del PIB, también alerta que un deterioro fiscal más allá del alcance de la Ley de Responsabilidad, sería visto como negativo para el país.

"Los retos de Panamá en el corto plazo incluyen el manejo de las presiones de la demanda doméstica, con el propósito de mitigar riesgos potenciales asociados a un sobrecalentamiento, especialmente en momentos donde la expansión de la inversión se acelera", acotó Shetty.