La exposición de motivos del proyecto de Rendición de Cuentas que el gobierno de Uruguay envió  este sábado al Parlamento comienza con un minucioso capítulo sobre el contexto internacional, caracterizado por la crisis en la zona euro y en Estados Unidos, y el impacto que ello podría tener sobre cada uno de los países con los que Uruguay tiene una relación importante, como Brasil, Argentina y China.

“El contexto internacional está caracterizado por una alta incertidumbre y un deterioro de las expectativas de crecimiento mundial”, comienza diciendo el gobierno en el documento de análisis.

Sobre Europa, la administración de José Mujica espera que la crisis se torne “más profunda”, y advierte que es la “mayor fuente de riesgo para la economía global”.

Luego repasa a los tres principales socios comerciales de Uruguay. Señala que China continúa su “gradual enfriamiento”; que Argentina “también” muestra signos de “desaceleración”; y que Brasil “ha comenzado a exhibir cierta “debilidad”, porque comienza a ser “afectado” por el contexto internacional adverso.

En el caso de Argentina, además, el gobierno indica que las “trabas impuestas a las importaciones reprimieron las compras de bienes de capital”, mientras que la restricción a la compra de dólares “afectó el mercado inmobiliario”.

El gobierno asegura que se mantiene “incambiada” la proyección del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para 2012, de 4%.

Más adelante en su lectura de cómo impactarán las turbulencias internacionales, la exposición de motivos de la rendición indica que uno de los principales “canales de impacto” de la recesión en Europa sobre la economía uruguaya está constituido por los “lazos” comerciales. Pero indica que, en ese caso, la “composición” y el “grado de diversificación” de la oferta exportadora nacional permiten “amortiguar” los impactos.