Montevideo. El equipo económico considera que el país no enfrenta un riesgo de que la inflación supere el umbral psicológico de los dos dígitos en los próximos meses, pese a que en agosto las presiones sobre los precios se aceleraron y dejaron el dato en los últimos 12 meses en 9,5%. Por otro lado, según la Asociación de Supermercados del Uruguay (ASU) el acuerdo que se definió con el gobierno para congelar los precios de una canasta de 32 artículos en 1.300 variedades y presentaciones que rige desde agosto hasta setiembre se está cumpliendo a "rajatabla". No obstante, la gremial admitió que durante la última quincena de julio hubo algunos remarques de precios por parte de los proveedores que llamaron la atención.

"Tenemos la convicción de que no vamos a alcanzar los dos dígitos", aseguró ayer en rueda de prensa el ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori. En ese sentido, indicó que se proyecta una "desaceleración" en la evolución de los precios para lo que resta de este año.

"Los efectos de esos acuerdos (de precios) se van a comenzar a sentir en este mes de setiembre. No tengo porqué pensar que no se haya respetado el acuerdo. Estoy seguro que los resultados los vamos a ver en la práctica, seguramente en setiembre habrá una desaceleración de los precios, y en los meses que seguirán, octubre, noviembre, también va a ocurrir eso", aseguró Astori.

No obstante, fue una oficina del propio ministerio la que alertó por los ajustes de algunos productos en la primera quincena de agosto en una canasta de 24 artículos. "El aumento (1,9%) del valor de la canasta es alto, especialmente tomando en consideración el acuerdo de precios realizado entre el Ministerio de Economía y las principales cadenas de supermercados para congelar el precio de una lista de productos de consumo básico, muchos de los cuales se encuentran entre los artículos relevados por el Sistema de Información de Precios al Consumidor", alertó el informe del Área de Defensa del Consumidor.

"Creemos que el acuerdo de precios aún no ha tenido el impacto que uno desea porque también los tiempos son necesarios para adecuar las posibilidades para que se implementen y tengan impacto. Confiamos en que los próximos meses eso va ayudar para moldear las expectativas a futuro para la formación de los precios", añadió por otro lado, el presidente del Banco Central, Mario Bergara, en declaraciones a los medios. El jerarca admitió que los últimos datos de la evolución de los precios son "preocupantes" y "reafirman la necesidad de seguir el combate contra estas presiones inflacionarias".

En ese sentido, indicó que se proyecta una "desaceleración" en la evolución de los precios para lo que resta de este año.

De todas formas, Bergara precisó que eran datos "previsibles" dado el diagnóstico y la absorción de la apreciación cambiaria que se refleja en los precios domésticos. "El 9% y algo de inflación que tenemos hoy está absorbiendo una depreciación importante de la moneda que se traduce también en mayores precios, sobre todo en aquellas cosas que se expresan en dólares, que se importan o exportan", explicó.

A juicio de Astori, en los próximos meses habrá "una desaceleración de la evolución inflacionaria" y que se "acercará" al rango meta de 3% a 7% definido por las autoridades. "Es un proceso complejo que no es fácil", admitió el ministro. Consultado por la posibilidad de apelar al uso de las tarifas públicas para moderar las presiones inflacionarias, el ministro dijo que si bien "son herramientas de la política económica, también hay que tener cuenta el efecto fiscal que esto tiene".

"El acuerdo se está cumpliendo a rajatabla por todos los involucrados y los participantes", aseguró ayer a El Observador el presidente de la Asociación de Supermercados (ASU) y gerente general de Disco, Hugo Avegno. Dijo que el acuerdo está vigente desde el 1° de agosto por tanto, a su juicio, no corresponde comparar la evolución de los precios con la primera quincena de julio. No obstante, el empresario reconoció que durante la última quincena de julio hubo ajustes en las listas de los proveedores que fueron "importantes" y "desmedidos" en algunos casos.

Según publicó ayer El Observador, durante la segunda quincena de julio algunos de los productos/marcas –antes que quedara operativo el acuerdo de congelamiento– aplicaron fuertes ajustes, como una marca de pasta de diente (30%), de 20% en una presentación de té en saquitos, o una marca de harina de un kilo que subió 19%, las cuales son tasas atípicas para un mes puntual. "A nosotros no nos gusta recibir aumentos de esa envergadura", respondió el titular de ASU. Avegno recordó que durante ese mes se procesó un ajuste de los combustibles (el 22 de julio) y un aumento importante del dólar (5,4%). "Esto lo hablamos con el ministro (Danilo Astori) y su equipo.

Están habiendo aumentos muy fuertes; esto ya no lo podemos parar. Los importadores tenían el dólar volando", dijo Avegno, sobre la reunión que mantuvieron con las autoridades previo a la confección de las listas para el "congelamiento".