Montevideo. El vicepresidente de Uruguay, Danilo Astori, dijo que la decisión del Banco Central del Uruguay (BCU) de subir la tasa de referencia, no significa que se haya perdido de vista la búsqueda de competitividad.

“No puede inferirse en una decisión como esta que no nos preocupamos por el tipo de cambio. Eso no es así”, dijo Astori.

El jueves, el equipo económico decidió subir la tasa de referencia a 6,5% para evitar presiones inflacionarias, lo que preocupó a los exportadores por una eventual pérdida de competitividad ante una posible la caída del dólar.

En ese sentido, el vicepresidente y ex ministro de Economía de Uruguay, indicó que el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) será el encargado de “poner en práctica los instrumentos de presencia en el mercado para no dejar que se produzcan consecuencias inconvenientes en el tipo de cambio nominal”. “De eso no hay que tener la menor duda”, recalcó Astori.

Consultado acerca de si esas herramientas son las que esperan los exportadores para no perder competitividad, sostuvo que “en materia de tipo de cambio sí, pero que la competitividad no depende solo del tipo de cambio”.

Asimismo, agregó: “de las otras influencias en la competitividad también nos preocupamos, algunas de ellas más importantes que el tipo de cambio”.

El vicepresidente uruguayo explicó también que no se trata de que el gobierno se haya inclinado por la inflación, sino que el BCU se enfoca a controlar la inflación y el MEF al tipo de cambio.

“Antes las dos cosas las hacía el BCU y ahora decidimos que éste se concentre en su objetivo, que es la estabilidad de precios y la estabilidad de la moneda, y hagamos que el MEF, que hoy tiene recursos para eso, salga a hacer las operaciones de mercado que necesita si es que percibe que hay una evolución inconveniente en el tipo de cambio”, sostuvo Astori.

Según el vicepresidente de Uruguay, la forma en que se hacía antes trajo consecuencias no muy buenas. Entre otras, un déficit parafiscal importante.

“Para evitar consecuencias negativas en el tipo de cambio, el BCU salía a colocar deuda, casi siempre en pesos, pero a costos altos. Eso no solo incrementa deuda sino déficit parafiscal, que es aquel en el que incurre el BCU cuando hace este tipo de operaciones”, dijo.

Sostuvo también que la forma actual es “mucho mejor desde el punto de vista del país, ya que el BCU se concentra en su objetivo fundamental, que no es mantener el tipo de cambio nominal, y el MEF sale a actuar, incluso con colocaciones de deuda que son mucho más flexibles y relativamente más baratas que las que ponía en práctica el BCU y evitando el déficit parafiscal”.