La Cámara Uruguayo-Alemana le entregó una propuesta al gobierno uruguayo que podría marcar un antes y un después en el desarrollo e innovación de la industria uruguaya. El avance en los procesos fabriles denominado industria 4.0 (fábrica inteligente) –que el gobierno alemán introdujo hace unos años para la digitalización en la manufacturación de productos–, fue ofrecido a su par de Uruguay. Alemania pone a disposición su experiencia y know how en esta tecnología para replicarla en Uruguay, hecho que permitirá al país adecuarse al desarrollo tecnológico de los países de vanguardia en materia industrial.

El programa industria 4.0 “está hoy a estudio del Poder Ejecutivo” y es factible que en el corto plazo pueda firmarse un convenio con el gobierno alemán para avanzar con esa iniciativa, reveló a El Observador el presidente de la Cámara Uruguayo-Alemana, Paul Riezler. ¿Qué implica el uso de esa tecnología? La industria 4.0 es definida por algunos expertos como la cuarta revolución industrial, tras la máquina a vapor (1789), la producción en masa (1870) y la electrónica (1969).

Al igual que sus antecesoras, la industria 4.0 apuesta a dotarle de mayor eficiencia y productividad a los procesos industriales. De hecho, hoy ya hay empresas que ya están implementando esta tecnología en sus procesos. La apuesta es a que los distintos productos se comuniquen con las máquinas para alcanzar una calidad mayor sobre la producción en montaje en las distintas cadenas de valor que participan en cada proceso de un bien.

La tecnología que se aplica en estos procesos permite que, por ejemplo, los robots que fabrican distintas línea de producción, accedan a información electrónica con exactitud para conocer cómo deben proceder con cada pieza.

Esto permite que cada cliente pueda exigir qué características específicas tenga el producto que desea adquirir. Por tanto, el objetivo de la industria 4.0 no es producir series de mayor volumen, sino de menor porte, e incluso llegar a productos individualizados.

Pero para llegar a esa etapa es necesario que cada cadena de valor de un producto incorpore la digitalización de sus procesos industrial, independientemente del país donde esté instalado ese proceso. Por ejemplo, una máquina que produce etiquetas de plásticos podrá definir el color, grosor, texto de la etiqueta, entre otros requerimientos del tipo de mercadería que debe fabricar, en función de la información que recibe por medio de un software.Uno de los desafíos que tiene por delante la industria 4.0 es la seguridad de los datos de las máquinas para que estén cubiertas de ataques de hackers. Asimismo, también es necesario alcanzar un proceso de estandarización de todo el proceso industrial. Por otro lado, en materia de empleo, su aplicación redundará en una menor proporción de trabajadores, pero requerirá más personal con conocimiento de software y programación.

Primeros pasos

“Los pasos previos a este fenómeno se dieron en el marco de la automatización industrial, es decir, sobre todo en la fabricación de maquinaria y en la electrotécnica”, explicó Riezler.

Alemania ocupa en ambos sectores una posición líder desde hace muchos años. Por ello, muchos expertos estiman que la expansión de la industria 4.0 supondrá un boom de encargos para los fabricantes alemanes de máquinas y equipos electrotécnicos, tales como Siemens, ABB y Trumpf, pero también para empresas medianas, como Phoenix Contact, Harting y Weidmülle, entre otras.