En un contexto global favorable y con una demanda potenciada por las recientes medidas del Banco Central, el gobierno logró concretar con éxito en el mercado doméstico la emisión de títulos de deuda en pesos, con una importante participación de compradores desde el exterior a través de los bancos privados.

“Evaluamos la emisión como muy satisfactoria”, dijo a El Observador Azucena Arbeleche, directora de la Unidad de Gestión de Deuda del Ministerio de Economía. La evaluación del gobierno coincide con la de los principales agentes del mercado: se colocó toda la deuda, quedó una importante demanda sin satisfacer a la espera de nuevas colocaciones y, además, se emitió a tasas por debajo del costo de mercado.

La demanda por los títulos pertenecientes a la serie seis de Notas de Tesorería a tres años nominadas en pesos con un cupón de 10,25% anualizado superó en 4,5 veces el monto licitado por las autoridades. Por los $850 millones licitados –el equivalente a US$39,7 millones al tipo de cambio actual– se presentaron $3.838 millones –US$ 179 millones–.

El exceso de demanda tuvo, además, un impacto favorable en el costo que asumió el gobierno. Según señaló Arbeleche, “la tasa a la cual se tomaron los $850 millones está por debajo del valor de mercado para ese plazo”.

Los datos diarios que recopila la Bolsa Electrónica de Valores (Bevsa) muestra que en la curva de vencimientos del lunes –día antes de la emisión– un título uruguayo a tres años pagaba un rendimiento de 10,29% en el mercado doméstico. Aun así, el gobierno colocó ayer su emisión a 9,95%.

El responsable de la mesa de operaciones de un banco local –que prefirió no ser identificado– dijo a El Observador que “hay pocos antecedentes para Uruguay de deuda emitida a esos plazos con tasas a un dígito”, aun en un panorama de elevada incertidumbre y volatilidad en el mercado cambiario, que puede llegar a desalentar la colocación en monedas como la uruguaya.

La licitación contó con el empuje de inversores externos, que a través de bancos locales hicieron sentir sus pedidos. El grado inversor otorgado por Standard & Poor’s y Moody’s fue fundamental para despertar el interés desde afuera, pero también lo fueron las medidas impulsadas por el Banco Central la semana pasada.

La creación de la figura del encaje para los inversores desde el exterior buscaba desalentar la colocación en deuda de muy corto plazo y canalizar la demanda hacia títulos del Tesoro de mayor duración.

Un analista financiero a cargo de la mesa de operaciones de otra institución sostuvo: “el éxito de esta operación era parte de lo que buscaba el gobierno con los anuncios” del miércoles 15.

Mientras que los fondos obtenidos por las emisiones del BCU quedan en poder de la autoridad monetaria, la deuda emitida por el Poder Ejecutivo puede utilizarse como fuente de financiamiento o como reservas de contingencia.

El plan anunciado por el gobierno busca colocar el equivalente a US$420 millones en Notas del Tesoro en pesos de la serie seis, entre agosto y enero. El propósito es formar un mercado con profundidad que aliente la inversión en el mercado doméstico.

En tanto, hoy tendrá lugar la primera colocación de títulos en Unidades Indexadas, con una tasa de 2,25% y una duración de seis años. Los agentes consultados por El Observador prevén que se repita la fuerte demanda de ayer.